El presidente de Brasil, Lula Da Silva, ha mostrado su preocupación por el crecimiento del juego y las apuestas, sobre todo entre niños y adolescentes. Se ha referido al asunto en varios actos públicos, haciendo referencia a temas morales, religiosos y sociales que atañen a la industria del juego.

Lula critica el avance de las apuestas online y alerta por menores y adicción.
Las palabras de Lula Da Silva sobre el juego online
Brasil se ha convertido en el principal mercado de América Latina para la industria del juego y las apuestas online. Con su población de más de 212 millones de personas, su gran penetración tecnológica y su PBI per cápita, el país ofrece grandes posibilidades para la explotación de las empresas.
Sin embargo, el presidente Lula Da Silva no viene respaldando este proceso. De hecho, en sus últimos actos públicos ha tenido palabras críticas hacia las plataformas de apuestas online de Brasil, en vista de que la actividad está calando hondo en el entramado social del país.
En la entrega de ambulancias y equipamiento médico para Salvador de Bahía, Lula Da Silva se refirió a la larga tradición de prohibir los juegos y las apuestas en Brasil, que rigió durante la mayor parte del siglo XX y se extendió hasta principios de este año.
Pero más allá del posicionamiento general sobre la actividad, el presidente mostró su preocupación por la ampliación digital de las apuestas. En ese sentido, destacó que hoy en día cada persona con su teléfono celular tiene a disposición un casino online o una casa de apuestas.
También expresó que el modelo de vida que promueve esa industria va en contra de los valores de trabajo y desarrollo social que caracterizan a Brasil. Las apuestas pueden representar ocasionalmente la salvación económica de una persona individual, pero no son el motor que hace marchar a una comunidad rumbo a los horizontes deseados.
Posteriormente, en un acto en Mauá, Lula Da Silva expuso el trasfondo religioso que lo aleja de los juegos y apuestas. Indicó que su formación católica siempre lo disuadió de entrar en esas prácticas. Algo similar a lo que pasaba con el anterior presidente, Jair Bolsonaro, que contaba con el apoyo de las bancadas evangélicas para prohibir el juego online.
El estado de las apuestas online en Brasil
La preocupación del presidente Lula Da Silva tiene sus ecos en todo el continente latinoamericano, e incluso en todo el mundo, dado el alcance global del nuevo fenómeno de apuestas digitales. Sin embargo, Brasil tiene elementos particulares que lo distinguen marcadamente.
Por ejemplo, la gran pasión por los deportes, y en particular el fútbol, ha hecho que millones de personas se interesaran por las apuestas online. En Brasil los partidos se viven con una intensidad única, y eso es algo que las plataformas de juego han sabido explotar al máximo.
En tanto que Lula Da Silva expresa su preocupación por los niños y adolescentes que se acercan al juego, el empresariado se defiende, haciendo notar que en Brasil la ley exige que los usuarios demuestren ser mayores de edad al registrarse. No obstante, en paralelo a la industria regulada, prospera el mercado clandestino, donde no hay ningún tipo de control.
Tanto es así que, según indicadores del año pasado, el 60% de las apuestas online en Brasil transcurren en páginas sin licencia. Esto sucede a pesar de que Anatel, el servicio de telecomunicaciones del Estado, ya bloqueó más de 18.000 plataformas ilegales, y sigue en proceso de identificarlas.
Además de las patologías asociadas con el juego compulsivo, notorias tanto en el país como en toda la región, existe otra preocupación de fondo, manifiesta en los discursos de Lula Da Silva: el hecho de que actualmente el modelo de éxito sea alguien que gana una apuesta, no alguien que trabaja, estudia y hace méritos con su esfuerzo.