Los ingresos de las plataformas de apuestas en el Mundial 2026 se dispararon como nunca antes, principalmente en Estados Unidos, donde el juego online cobra cada vez más centralidad. Las grandes empresas de apuestas señalan que se superaron sus expectativas de facturación y nuevos usuarios.

Las apuestas en el Mundial 2026 fueron los segundos mayores patrocinadores.
Incremento de las apuestas durante el Mundial 2026
Si bien todavía no hay números oficiales, todo parece indicar que ha habido un récord de apuestas en el Mundial 2026. No es extraño: las empresas se consolidaron como las segundas mayores auspiciantes del torneo, tan solo por detrás de las comidas y bebidas, y llegaron al evento con una mayor consolidación legal que en 2022.
Este fenómeno ha sido particularmente visible en Estados Unidos. El país tradicionalmente había sido indiferente al fútbol, pero la tendencia se revirtió de modo notable. El hecho de que el Mundial haya sido en su territorio es uno de los factores. Otro, y no menos importante, es el buen rendimiento de su selección nacional.
En efecto, las grandes casas de apuestas de Estados Unidos notaron un alto volumen de pronósticos que vaticinaban a las “Barras y Estrellas” como campeones. De haberse concretado, esa apuesta les habría costado muy caro: en BetMGM, el equipo local pagaba 50:1; en Caesars, 10:1; y en DraftKings, 33:1.
Espiral en las apuestas deportivas de Estados Unidos
Las disputas de la selección estadounidense marcaron sucesivos récords. El partido en el que fue derrotada ante Bélgica, se registró el pico máximo de apuestas deportivas en EE.UU. Según BetMGM, ese encuentro significó un volumen de juego más alto que cualquier partido del College Football Playoff 2026, exceptuando su final. También fue superior a la final de baloncesto universitario masculino, y que cualquiera de las finales de NBA, NHL o MLB.
En el mismo sentido, las grandes corporaciones señalan la idoneidad de su negocio con la FIFA. Mientras que eventos como el Super Bowl se definen en un día, el Mundial dura un mes. Esto implica la captación del público durante todo ese período, con ingresos mucho mayores.
En la previa del torneo, la consultora H2 Gambling Capital (H2GC) indicó que, a nivel global, las casas de apuestas esperaban una facturación superior a los US$ 60 mil millones. Desde Flutter Entertainment, la firma dueña de BetFair y FanDuel, ya vaticinaba duplicar los ingresos del Mundial 2022.
Por su parte, Mark Bickerdike, director de apuestas de fútbol de Caesars Sportsbook, declaró que el Mundial superó sus expectativas. Además apuntó que el 81% de los apostadores se inclinaron por Estados Unidos en el partido contra Bélgica, y que hubo un alto volumen de apuestas por goles de Folarin Balogun.
El récord del partido de 8avos fue rápidamente superado por el de Argentina contra Cabo Verde, y desde allí los indicadores se siguieron disparando hasta la final. Las empresas todavía no han publicado sus reportes.
El costo social del nuevo negocio en el deporte
Las apuestas deportivas han sido legalizadas en la mayor parte del territorio estadounidense. Solo 11 estados mantienen la prohibición de explotar apuestas online. El mismo fenómeno se ha dado en la mayor parte de América Latina en el último tiempo, con países como Argentina, Brasil, Perú y México sumándose a la oleada regulatoria.
La gran inversión en publicidad de las casas de apuestas ha instalado la actividad en el sentido común de la sociedad. El Consejo Nacional de Juego Problemático (NCPG) de Estados Unidos comunicó el año pasado que no hay estudios fehacientes sobre ludopatía en jóvenes en el país. Las investigaciones sobre el tema no acompañaron la intensidad del proceso.
Así y todo, existe un consenso sobre el alto costo social que genera la industria. De hecho, se han presentado distintos proyectos para limitar la publicidad, como la SAFE Bet Act, que pretende eliminar los anuncios durante eventos deportivos. Otra variante, más moderada, es la GAME Act, que se centra en la protección de los menores.