El vaivén de la regulación de juego online en Latinoamérica

Son épocas de cambio para los distintos modelos de regulación de juego online en Latinoamérica. Mientras algunos países profundizan el modelo de control y recaudación de impuestos, otros optan por cerrarle las puertas al negocio. Una mirada sobre la actualidad de la cuestión.

Mazo de juez junto a una tableta con juegos de azar tachados y las banderas de Chile, Panamá y Paraguay.

No hay un consenso general sobre la regulación del juego online en Latinoamérica.

Prohibición de las apuestas online en Chile: un caso paradigmático

El caso de Chile es singular entre los distintos escenarios que plantea la regulación del juego online en Latinoamérica. Si bien las plataformas internacionales están operativas desde hace años, el gobierno se ha mostrado reticente a concretar su formalización.

De hecho, está en vigor un fallo de la Corte Suprema, que califica a las apuestas online como práctica ilegal. En el mismo tenor va lo dispuesto por la Corte de Apelaciones de Santiago. Esta mirada se encuadra con los intereses de las empresas de juego más tradicionales del país, que no ven con buenos ojos el ingreso de una competencia internacional masiva.

En paralelo a los fallos judiciales, existe un proyecto de regulación de las apuestas online, que ronda las cámaras parlamentarias desde el año 2022, sin demasiados avances. No obstante, recientemente el presidente de la Comisión de Hacienda, el senador Gastón Saavedra, introdujo una indicación sustitutiva que permitiría prohibir el rubro, con la excepción de la Polla Chilena de Beneficencia, la Lotería de Concepción, y los hipódromos y casinos ya autorizados.

Profundización de la apertura: las apuestas online en Panamá y Paraguay

En el sentido contrario a Chile, hay otros países que están en vías de consolidar el modelo regulatorio. Tal es el caso de Panamá, donde las apuestas online le están proporcionando un considerable aporte fiscal al Estado. Tan solo entre enero y agosto de este año, el sector creció un 60,1%, al llegar a los US$547,7 millones de recaudación.

Si bien se trata de un mercado comparativamente menor, lo que sucede en Panamá es seguido con atención por otros reguladores y organismos de lobby internacional. De la misma manera, otro país que está profundizando el cauce de la regulación es Paraguay, donde se está evaluando la creación de un ente más autónomo para el control del juego online.

Se trata de la Dirección Nacional de Juegos de Azar (DINAJZAR), que tendría mayores facultades que la actual Comisión Nacional de Juegos de Azar (CONAJZAR), integrante de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT). Con este cambio, Paraguay busca reforzar la supervisión sobre el pago de impuestos, el bloqueo de las plataformas ilegales y el cobro de multas, entre otros aspectos.

Regulación vs prohibición: cuál es el camino correcto para el juego online

La disyuntiva sobre la regulación del juego online en Latinoamérica podría plantearse de la siguiente manera: ¿cómo tratar una industria que ya existe, que se expande por todo el mundo, que mueve millones en recaudación, y que presenta severos peligros para la sociedad?

La tendencia regulatoria indica que no se puede prohibir algo que ya está en curso. Hacerlo equivaldría a dejarle el camino abierto al mercado negro. Esa misma perspectiva señala que los Estados se pueden fortalecer con el cobro de impuestos, al tiempo que se pueden ejercer controles para evitar la competencia clandestina.

La postura prohibitiva, en cambio, señala que legalizar el juego online representa la admisión de nuevos males para la sociedad, como lo son el endeudamiento y la ludopatía juvenil, entre otros. Además, se sostiene que la publicidad del sector incorpora las apuestas en el sentido común, relacionándolas con los deportes, las celebridades y hasta con el éxito personal.

El caso de Brasil es ilustrativo de esta contienda. El país consiguió aprobar la ley de juego online luego de años de debate parlamentario, y finalmente fue puesta en marcha en enero de 2025. El mercado se erigió como el más rentable de la región, por buena diferencia, y hubo más de un centenar de empresas habilitadas, con permiso para explotar hasta tres dominios cada una.

Sin embargo, los efectos sociales fueron considerados desastrosos, y el presidente Lula da Silva emitió un decreto para dar marcha atrás con la autorización. El documento aún debe ser ratificado o rechazado por el Congreso, pero mientras se espera por ello, el juego online sigue prohibido en Brasil.

Jerónimo Corregido – Estafa.info – Editor jefe de la sección de noticias
La regulación de juego online en Latinoamérica oscila entre las perspectivas aperturistas y las prohibicionistas.