España: cae banda delictiva dedicada a la estafa de alquiler

La Guardia Civil detuvo a dos personas acusadas de realizar una estafa de alquiler en distintas comunidades autónomas. Usaban documentación falsa para generar confianza en las víctimas, y ofrecían precios de alquiler por debajo del mercado en zonas de alta congestión. El perjuicio total habría sido superior a los 20.000 euros.

Contrato de alquiler, llaves de vivienda y documentos de identidad sobre una mesa junto a una señal de advertencia.

La estafa de alquiler es un problema cada vez más recurrente.

Operación Falkiler: la desarticulación de una red delictiva

La Guardia Civil ha detenido a dos personas por una estafa de alquiler continuada. Se trata de un hombre de 39 años y una mujer de 25, que habrían defraudado a potenciales inquilinos por más de 20.000 euros. Las detenciones se dieron como parte del Operativo Falkiler.

El modo de operación consistía en ofrecer viviendas en internet, a través de plataformas inmobiliarias. Se trataba de pisos y casas que no existían, y se promocionaban con precios bastante por debajo de la media del mercado. Esto, en zonas de alta congestión de alquileres, generaba mucho interés por parte de quienes buscaban dónde vivir.

La investigación comenzó en febrero de este año, luego de que se recibiera la denuncia de una persona que sufrió la estafa de alquiler. En concreto, la víctima había enviado 900 euros para reservar una vivienda antes de verla personalmente. De esta manera, se puso en movimiento el Área de Investigación de la Guardia Civil de San Vicente del Raspeig.

Se descubrió que, para articular el fraude, el atacante había emitido falsificaciones de DNI, cartilla bancaria y nota de registro de la propiedad. A partir de esto, las autoridades encontraron que el mismo modo de operación se repetía en lugares como Bilbao, Barcelona, Madrid y Valencia. Así comenzó la sospecha de que se trataba de una organización con alcance nacional.

Los pormenores de la estafa de alquiler

La Guardia Civil encontró 16 casos de fraude inmobiliario online con las mismas características, más otros intentos de ataque que no fueron consumados. Los responsables hacían uso de varios números de teléfono, a nombre de identidades falsas. Los dispositivos eran desechados luego de cada operación, lo cual dificultó el rastreo.

En cuanto a los canales financieros, funcionaban a través de una veintena de cuentas bancarias creadas a nombre de terceros. Los delincuentes las abrían y cerraban rápidamente para evitar investigaciones de seguridad. En varios casos, las cuentas fueron bloqueadas por los propios bancos al advertir movimientos extraños.

Según la Guardia Civil, la detección del circuito del dinero fue complicada debido a la velocidad con la que se transferían los fondos de cuenta en cuenta. Los sospechosos estaban registrados en domicilios diversos en diferentes ciudades de España, y se movían con cautela para no alertar sobre su actividad.

De hecho, la condición itinerante de la organización fue lo que le permitió actuar tantas veces. Las denuncias presentadas en distintas comunidades autónomas podrían haber pasado como casos separados, cuando en realidad eran parte de la misma trama de falsos anuncios de alquiler. Los acusados ahora están a disposición de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de San Vicente del Raspeig.

La normalización de la estafa de vivienda en España

No es casual que la estafa de alquiler se haya convertido en un problema prácticamente cotidiano. El mercado inmobiliario está en un punto de tensión máxima, no solo en las grandes ciudades de España sino en prácticamente todo el territorio nacional. Los precios se encuentran en un pico histórico, en tanto que los salarios no se ajustan en la misma proporción.

Los fraudes pueden llegar por redes sociales o por plataformas de alquiler como Idealista. Una de las alarmas es que los falsos anuncios de alquiler proponen precios más bajos que los esperados. Sin embargo, esto no es una garantía: puede haber pisos legítimos a precios bajos que no sean una estafa, y puede haber estafas que no se anuncien con precios bajos.

Si se pone el foco en el Operativo Falkiler, se puede ver que la verdadera señal de alerta es que el supuesto propietario solicitaba dinero antes incluso de ver el piso. En esos casos, no hay dudas de que hay algo extraño, y se recomienda no continuar con el proceso.

Jerónimo Corregido – Estafa.info – Editor jefe de la sección de noticias
¿Te piden dinero solo para ver un piso? No lo dudes: es una estafa de alquiler y debe ser denunciada.