Temu carga con denuncias por prácticas engañosas y uso de spyware. Su app hermana, Pinduoduo, fue dada de baja por Google por no cumplir con las políticas de seguridad. El negocio más rentable de la firma matriz, PDD Holdings, pareciera no ser la venta internacional de productos baratos.

PDD Holdings está bajo investigación por usar Temu como maquinaria de espionaje.
La lupa sobre PDD Holdings, la empresa matriz de Temu
En marzo de 2023, Google hizo algo que no es muy habitual: dio de baja una app de compra y venta de su tienda. No solo eso, sino que la eliminó de todos los dispositivos donde estaba instalada.
Se trataba de Pinduoduo, la app hermana de Temu, propiedad de la misma empresa china, PDD Holdings. El equipo técnico de Google tenía sospechas sobre el sistema y pidió a la agencia de ciberseguridad Kaspersky que realizara un testeo del producto.
Lo que descubrieron fue realmente alarmante. Pinduoduo utilizaba un malware para saltearse las restricciones de los sistemas operativos y así ganar acceso a otras áreas. Es decir, conseguía espiar archivos, leer conversaciones, almacenar información sobre otras apps instaladas y recabar datos sobre cómo el usuario utilizaba su dispositivo.
Palabras más, palabras menos, desde Kaspersky confirmaron que Pinduoduo era un spyware, es decir, un programa diseñado para introducirse secretamente en un dispositivo y robar información. Ahora bien, esto atañe a Pinduoduo, ¿pero qué hay de Temu?
La app estelar de PDD Holdings, diseñada específicamente para el mercado occidental, no ha sido bloqueada, pero está bajo investigación tanto en Europa como en Estados Unidos.
Un poco de contexto: ¿de dónde sale Temu?
La historia de PDD Holdings es bastante particular. Su fundador, Huang Zheng, nacido en 1980, provenía de una familia trabajadora. A pesar de sus escasas posibilidades, consiguió estudiar informática en la Universidad de Zhejiang, una de las mejores reputadas de China.
Tras brillar en sus estudios, fue contratado por Google para trabajar en Silicon Valley. Allí formó parte del equipo de ingenieros que estudiaban cómo captar la atención de la gente en internet para transformarla en capital. Es decir, se volvió un experto en monetizar el interés de los usuarios en línea.
En 2007 abandonó su puesto en Estados Unidos y regresó a China, con la idea de fundar su propio proyecto. La idea de Zheng no era competir contra Amazon o eBay, sino lanzar algo único, que en su cabeza se formaba como un parque de diversiones total, donde las compras y el entretenimiento no tuvieran una separación tajante.
Una app legal pero llena de controversias
Pinduoduo fue el claro ejemplo de este proceso. Pero una mirada a Temu puede arrojar algunas luces sobre ese proyecto fundador. La app funciona con una estructura que, más que comunicar vendedores con compradores, garantiza la dopamina para los usuarios.
Veamos: al buscar cualquier producto en Temu, se podrá ver que aparece a modo de rebaja. Generalmente, el descuento es enorme, lo cual ya genera un impacto positivo en el sesgo del consumidor. Pero la táctica no termina ahí. Junto al ítem, se podrá encontrar que la oferta es por tiempo limitado. Y aun más: solo quedan pocos ejemplares, en cualquier momento podría llegar el cartelito de “fuera de stock”.
Todos estos mensajes son incomprobables: no hay manera de saber si los productos están en descuento, ni cuántos quedan, ni cuánto durará la supuesta oferta. No existen regulaciones que permitan rastrear los stocks de ventas en tiempo real en plataformas de la talla de Temu o Amazon.
Para las voces más críticas, los servicios de PDD Holdings representan armas psicológicas para mantener enganchada a la audiencia. En efecto, el principal capital de Temu no sería tanto el dinero ganado por comisión de ventas, sino el caudal de datos que reúne. La compañía pierde unos US$ 30 por cada producto enviado desde Asia a Europa o Estados Unidos. Un modelo que no luce para nada rentable, pero que sigue manteniendo la cotización de la empresa por encima de los US$ 100 mil millones.
De manera similar a lo que sucede con las casas de apuestas internacionales, la prioridad de Temu es llegar al mayor público posible, instalarse en el sentido común y formar parte de la discusión pública. Para ello han invertido sumas abrumadoras. Tan solo en 2023, PDD Holdings gastó más de US$ 3 mil millones en publicidad para Temu, que incluyó la presencia en el Super Bowl, la contratación de miles de influencers, y fuertes campañas en las redes sociales.
Temu juega contigo a propósito. La pregunta es por qué
Entonces, si la empresa pierde dinero por enviar baratijas de una punta del mundo a la otra, y gasta fortunas en publicidad, ¿de dónde provienen sus ingresos reales? Los movimientos financieros son parte de la explicación, pero también cabe pensar que el verdadero capital de Temu no es su potencial de compra y venta online.
Está claro que, cuando el producto es gratis o demasiado barato, hay motivos para sospechar. Ninguna empresa multinacional obra con fines sociales desinteresados; siempre hay una busca de rédito, sea material o simbólico. En este caso, el precio a pagar es la propia privacidad.
Temu tiene acceso al micrófono, la cámara, las fotos, los contactos… Todos permisos por completo irrelevantes para lo que significa una app de compra y venta.
Las funcionalidades de Temu incluyen juegos para mantener entretenidos a los usuarios. En ellos se puede ganar puntos para luego canjearlos por productos. El sistema es realmente llamativo. Al principio, los puntos llegan solos, pero luego el umbral de dificultad sube y el límite para llegar al producto gratis se vuelve más complicado.
Ya está: la app tiene a un usuario cautivo de su entretenimiento. ¿Cómo aprovecha eso? Haciéndole traer más gente. Para conseguir los puntos que faltan, solo es necesario invitar una cierta cantidad de contactos. Así, la persona se encuentra sumando a amigos y familiares a Temu, con el único fin de conseguir esa tan deseada baratija.
Ahora bien, ¿qué hacer para que comprar por Temu sea menos riesgoso? El consejo de cabecera es bloquear su acceso a todas las funcionalidades que no sean necesarias: la ubicación, la agenda, el micrófono y la cámara. Otra buena idea es utilizar la página en el navegador en vez de tener la app instalada.
Si bien no hay ninguna sentencia judicial emitida contra Temu, se siguen sumando denunciantes que afirman haber notado movimientos extraños en su cuenta bancaria luego de descargar la app. Motivo más que suficiente para ponerse en guardia: mejor prevenir que curar.