En 2025, las estafas con inteligencia artificial comprendieron el 12% del total de fraudes. La tecnología se usa para clonar voz, manipular videos o generar texto. El impacto sobre los adultos mayores es particularmente fuerte. Los sitios web fraudulentos siguen siendo el principal motor de las estafas.

Las estafas con inteligencia artificial suponen un grado superior de sofisticación.
Datos sobre las estafas con inteligencia artificial durante 2025
La incidencia de estafas con inteligencia artificial en Estados Unidos está en franco crecimiento. Así lo demuestra un reciente informe de Gallup y la Stop Scams Alliance, basado en una encuesta a 5.173 adultos. Se estima que unos 15,1 millones de estadounidenses perdieron dinero en 2025 a causa de algún tipo de fraude.
Esto implica pérdidas de 68 mil millones de dólares al año, es decir, unos 186 millones al día. Lo más significativo es que aproximadamente el 12% de todos los ataques exitosos involucraron el uso de inteligencia artificial.
Así y todo, los organizadores del estudio señalan que la cifra de 12% podría ser engañosa, ya que la mayor parte de los deepfakes son difíciles de reconocer como tales. Es decir, la cantidad de estafas en Estados Unidos que recurrieron a la inteligencia artificial podría ser mucho más alta que la indicada.
La alarma por esta modalidad de delito tiene su respaldo en los indicadores de las fuerzas de seguridad. Según el FBI, los reclamos por estafas con deepfakes se duplicaron para septiembre de 2025.
Lejos de desacelerarse, el problema parece estar en constante crecimiento. Según la consultora internacional Deloitte, las estafas con inteligencia artificial podrían representar 40 mil millones de dólares en Estados Unidos para 2027. Esto sería un 225% superior a los 12,3 mil millones registrados en 2023.
Los adultos mayores están en el centro de la cuestión, ya que muchos de los fraudes de clonación de voz o video están dirigidos a ellos. Según el Journal of Accountancy, en 2024 las pérdidas de los adultos mayores a causa de distintas estafas subieron un 43%. Este grupo etario es especialmente vulnerable al impacto de las nuevas tecnologías.
Algunas claves sobre el fraude con IA
Según el citado estudio de Gallup y la Stop Scams Alliance, el 40% de las víctimas en 2025 cayeron a través de páginas web fraudulentas. A pesar del crecimiento de otras modalidades de fraude, los sitios falsos siguen representando el peligro más habitual.
Tradicionalmente, la suplantación de la identidad de marcas o instituciones era posible de reconocer, ya que las copias de las páginas contenían errores en los logotipos, la tipografía, el diseño e incluso la ortografía y la gramática. Ahora, el uso de la IA ha minimizado estas fallas, de modo que los sitios copiados pueden lucir prácticamente iguales que los verdaderos.
En paralelo, también van en crecimiento las estafas de clonación de voz. Los estafadores pueden hacerse pasar por instituciones o por personas allegadas. Generalmente, los llamados son con el pretexto de una situación urgente que requiere del envío de dinero.
En la misma sintonía van los deepfakes que manipulan imágenes de video. La tecnología en este caso puede ser altamente engañosa. Una de las modalidades consiste en producir videos de celebridades que promueven plataformas de inversión falsas, pero las variantes pueden cobrar todo tipo de formas.
La clonación de voz y de video puede estar dirigida puntualmente hacia la comunidad hispanohablante de Estados Unidos, a través de campañas realizadas en español. Al tratarse de fraudes que apuntan contra personas migrantes, las excusas de los atacantes pueden estar relacionadas con supuestas actualizaciones de visado, pedidos de documentación y hasta falsas advertencias del ICE.
Desde el FBI previenen contra cualquier tipo de sitio web desconocido que requiera información sensible, como credenciales de métodos de pago. Para evitar estafas por teléfono, también sugieren establecer un código interno entre familiares, con el objetivo de reconocerse en casos de urgencia real. Este método puede ser sobre todo útil para contener ataques contra personas mayores.