Se confirmó una brecha de datos en LATAM Airlines a fines de julio, en la que se vulneró la información personal de los clientes. Esto incluye nombres, fechas de nacimiento, direcciones, teléfonos, saldo de millas y los primeros y últimos dígitos de tarjetas. La empresa corrigió el error en sus sistemas.

La brecha de datos en LATAM Airlines deja a los clientes expuestos a estafas.
Filtración de datos personales de clientes de LATAM
La brecha de datos en LATAM Airlines se produjo el 29 de julio y fue confirmada por la empresa poco después. Se trató del acceso de personas no autorizadas en áreas sensibles del sistema, mediante las que se ingresa a los perfiles particulares de los clientes.
La firma no confirmó cuántos usuarios se vieron comprometidos, aunque se trataría de miles de cuentas, en vista de la amplia base de datos del operador. La información robada incluyó el nombre, la fecha de nacimiento, el correo electrónico, el número de teléfono y la dirección postal de los clientes.
También se filtraron los primeros y últimos números de las tarjetas asociadas a las cuentas, así como su marca, el nombre del titular y la fecha de vencimiento. Sin embargo, el PIN y el número completo habrían permanecido a salvo. Otras vulneraciones alcanzaron a la información vinculada a los vuelos, como las millas acumuladas en LATAM Pass, el historial de viajes y las contrataciones realizadas a través de la plataforma.
Luego de la brecha de datos, LATAM Airlines corrigió el error en el sistema que permitió el ataque. Seguidamente realizó un sondeo de la información robada y de las cuentas alcanzadas. Las direcciones IP sospechosas fueron bloqueadas para inhibir otros ataques.
No hay detalles sobre cómo se perpetró el ataque ni sobre las medidas técnicas que adoptó la empresa para defenderse. Las especificaciones fueron remitidas directamente a la Agencia Nacional de Protección de Datos de Brasil, donde la empresa tiene su sede. Los países donde proporciona vuelos tanto de pasajeros como de carga son Argentina, Perú, Colombia, Ecuador, Brasil, Chile y Estados Unidos, así como otros destinos de América Latina, el Caribe y Oceanía.
Ingeniería social: el motivo detrás del robo de información
Desde la empresa alertaron sobre los posibles contactos sospechosos, en vista de la cantidad de datos sensibles que fueron extraídos. Se piensa que los estafadores utilizan estas amplias bases robadas para perpetrar campañas de ingeniería social, es decir, estrategias de manipulación.
El objetivo de estos ataques es que las víctimas revelen los datos clave para que se pueda concretar un robo. Para ello se suele emplear la suplantación de la identidad. Esto significa que los delincuentes se hacen pasar por alguna entidad real, que se pone en contacto para, supuestamente, corroborar información u ofrecer servicios.
Para prevenir sobre ese ataque tras la brecha de datos, LATAM Airlines señaló que nunca pedirá contraseñas de acceso, tokens enviados por SMS ni datos completos de tarjetas de crédito, ya sea por comunicación telefónica o por aplicaciones de mensajería. Cualquier contacto de esa índole representa un intento de estafa.
Las técnicas de ingeniería social buscan explotar las vulnerabilidades psicológicas o emocionales de las víctimas. Por eso es que suelen recrear escenarios como una emergencia o un descuento de última hora. Cualquier cosa que genere urgencia y que despierte interés.
Además, el modo de operación de los estafadores se ha afinado notablemente en el último tiempo. La inteligencia artificial ha servido para que sus mensajes suenen mucho más convincentes, hasta el punto de que, muchas veces, la copia luce exactamente igual al original.
Los principales vectores de la ingeniería social son el phishing, que representa la suplantación por correo electrónico; el vishing, a través de llamadas telefónicas; y el smishing, mediante mensajes de SMS. Los usuarios de LATAM Airlines tienen motivos para ponerse a la defensiva y desconfiar de potenciales comunicaciones no solicitadas.