En medio de una nueva ola de despidos, Meta anunció que monitoreará toda la actividad de sus empleados en el trabajo para entrenar agentes de inteligencia artificial. La empresa dueña de Instagram, Facebook y WhatsApp, entre otras, está en pleno recorte de su plantilla laboral.

Meta anunció el despido de 8.000 trabajadores que serán reemplazados con IA.
El plan de Meta para entrenar a sus agentes de IA
Meta, firma con sede en Silicon Valley, está en plena reestructuración. Su CEO y fundador, Mark Zuckerberg, ha declarado que planea sustituir los grandes equipos de trabajo por una sola persona, asistida por inteligencia artificial. Ahora la empresa ha anunciado que monitoreará la actividad de sus empleados para entrenar a los futuros agentes automatizados.
Esto se realizará a través de una herramienta instalada en los dispositivos y apps de los trabajadores. Si bien hasta ahora Meta había tenido la capacidad de rastrear e instrumentalizar todo lo que se hiciera desde apps o dispositivos internos, ahora utilizará esa información para alimentar a la IA.
La herramienta lleva el nombre de Model Capability Initiative (MCI). Meta ha indicado que, en el corto plazo, la IA será el centro de todos sus productos, que incluyen redes como Facebook, Instagram y WhatsApp.
El CEO también apuntó que la firma planea gastar 140 mil millones de dólares este año en el área, el doble que en 2025. Este posicionamiento ha generado disconformidad entre los trabajadores, que sienten que están siendo deliberadamente usados para formar sus propios reemplazos.
El anuncio de la empresa se dio justo después de un despido de 2.000 personas, en una búsqueda de automatización de flujo de trabajo con IA. Luego de que se conociera la medida, Meta oficializó un nuevo despido masivo, esta vez del 10% de su plantilla total que, según informa la BBC, superaría los 8.000 empleados.
Un panorama de injusticia y desigualdad
La inclinación de grandes empresas como Meta hacia la inteligencia artificial genera una enorme incertidumbre en el mundo del trabajo. La idea de reemplazar equipos humanos por robots automatizados parece ideal para reducir los costos de producción, pero produce una precarización generalizada entre la población laboralmente activa.
El caso de Meta no es aislado. Este año, la fintech Block, responsable de la billetera digital Cash App, despidió a 4.000 trabajadores. No hubo rodeos sobre el argumento: serán reemplazados por agentes de IA. En la misma industria se vieron despidos similares, por ejemplo DBS Group dejó ir a 4.000 empleados, y Helvetia Baloise, a 2.600.
Amazon también se ha sumado a la tendencia, con más de 30.000 despidos en los últimos seis meses. Oracle, por su parte, recortó 10.000 puestos de trabajo solo en el mes de abril. Microsoft anunció que reducirá su plantilla en un 7% este año.
La lista sigue: BBC, Nike, eBay y muchas otras. El dato es que su ritmo de crecimiento no ha bajado, simplemente están buscando acelerarlo. Es decir: las grandes empresas no están recortando su personal porque tengan resultados negativos, sino porque sienten la necesidad de aumentar su margen de ganancia al máximo.
Para muchos especialistas, empero, la inteligencia artificial no sería un verdadero avance productivo, sino una burbuja financiera que podría desarticularse en cualquier momento. Una de las voces más autorizadas en esta perspectiva es la de la banca Goldman Sachs, que ya en 2024 cuestionó el modelo de automatización laboral.
En el mismo sentido, Daron Açemoglu, Premio Nobel de Economía, señaló que el proyecto de trabajo con IA responde a un estadio de acumulación radical en el capitalismo. Indicó que se trata de una estrategia para hacer más ricas a las personas que ya lo eran, y de esta manera ampliar la brecha de desigualdad económica que se viene pronunciando en el siglo XXI.