Con el impulso de patrocinadores de la talla de Quilmes, DirecTV, Assist Card y Betano, River Plate busca consolidar su imagen en el mercado internacional. Los sponsors representan cerca del 30% de los ingresos totales del club. Una gran desproporción con los equipos más pequeños de Argentina.

Los partidos de River Plate son el escenario para difundir decenas de sponsors.
Con el estímulo de Betano, River amplía sus ingresos por patrocinio
La dirigencia de River Plate ha anunciado un crecimiento en los ingresos provenientes de sus sponsors. Se trata de una época de prosperidad económica para los “Millonarios”, a pesar de las dificultades financieras que atraviesa el fútbol argentino en general.
El 16 de marzo se realizó un encuentro de patrocinadores en el Estadio Mâs Monumental. Fue un evento orientado a afianzar la relación con las empresas y sirvió para delinear el plan comercial del club. La intención es desarrollar campañas de marketing que demuestren la cercanía y la alineación con los sponsors.
Estuvieron presentes el vicepresidente de River, Ignacio Villarroel; el embajador internacional, Matías Patanian; el referente institucional, David Trezeguet; y el director de marca y negocio, Lucas Cazenave. Además, la velada contó con la conducción del periodista Marcelo Gantman.
Las autoridades del club indicaron que en los últimos años se vio una duplicación de los ingresos por patrocinio, con la llegada de sponsors de peso pesado como Betano. River estaría embolsando unos 6 millones de dólares al año por su contrato con la casa de apuestas, más bonificaciones por logros deportivos, aunque estas cifras no son oficiales.
Betano, que forma parte de la multinacional Kaizen Gaming, se ha erigido como una de las principales casas de apuestas de Argentina. Fue de las primeras en solicitar las licencias provinciales, a medida que las regulaciones de juego online se fueron aprobando.
No solo eso, sino que Betano se propone como el mayor auspiciante en deportes a nivel mundial. En América Latina, la marca también patrocina a gigantes como Flamengo o Universidad de Chile. En Europa son varios los equipos que llevan su logotipo, e incluso se ha asociado con torneos de la UEFA como Europa League, Conference League o la Eurocopa.
Un vínculo más estrecho con los auspiciantes
Otras empresas presentes en el acto de patrocinadores fueron DirecTV, Assist Card, BBVA, Cabify y Quilmes. River desarrollará campañas a medida de cada sponsor, con la idea de instalarse en mercados estratégicos para explotar el potencial de cada marca.
El club ha tenido una fuerte escalada internacional en la última década, tras presentarse en el Mundial de Clubes en sus dos versiones y ser uno de los principales animadores de la Copa Libertadores de CONMEBOL, excepto este año, que el equipo apenas clasificó a la Copa Sudamericana. Desde la dirigencia tienen la intención de explotar esta imagen positiva para multiplicar los ingresos comerciales.
Las autoridades plantearon una profundización en los vínculos con los patrocinadores, que les permitirá interiorizarse con la perspectiva general de marketing del club. Esto funciona como una garantía de que la inversión realizada volverá en forma de ganancias para las empresas.
El evento también tuvo un panel de conversación entre representantes de Betano y River, donde se pudo expandir en el tema de las oportunidades comerciales que genera el fútbol para las grandes marcas.
Un club en crecimiento, en medio de un fútbol en recesión
La prosperidad económica de River Plate se opone a las dificultades que enfrenta la mayor parte de los clubes, tanto de la Liga de Primera División como en el ascenso. No es una novedad que River y Boca concentran el 50% de todas las inversiones que se realizan en el fútbol argentino.
Esta es una desigualdad estructural de la competencia, que no ha hecho otra cosa que enfatizarse en los últimos tiempos. Clubes de la talla de Independiente de Avellaneda o San Lorenzo de Almagro atraviesan momentos críticos, marcados por sueldos atrasados y denuncias por insolvencia. La hinchada de Independiente incluso ha realizado una colecta para sostener la institución.
Ni hablar de clubes más pequeños como Colón de Santa Fe o Gimnasia de La Plata, que están en un permanente ajuste, a la busca de sostener cuentas imposibles. El negocio de los grandes patrocinadores en Argentina pareciera estar con los equipos más exitosos.
Invertir en camisetas menos conocidas no resulta solvente. Lejos de ser un modelo de negocios que fomente el deporte, el esquema actual concentra el capital en los dos equipos más grandes y deja al resto librados a su propia creatividad financiera.