El Banco Central de la República Argentina (BCRA) está tramitando una disposición que permitiría usar criptomonedas a través de las cuentas bancarias. El país sigue atravesando una fuerte desregulación financiera. Las criptomonedas están más fuertemente instaladas que en cualquiera de los vecinos regionales.

Argentina analiza la integración de criptomonedas dentro del sistema bancario tradicional.
Sobre el ingreso de las criptomonedas en los bancos
Desde hace tiempo que el sistema financiero argentino le da vueltas a la idea de incorporar las criptomonedas al curso legal bancario. Es una idea que genera muchas polémicas, sobre todo por los riesgos que conllevaría.
Ahora el Banco Central de la República Argentina (BCRA) trabaja en una medida para permitir que los bancos operen con criptomonedas. Si bien no ha habido ninguna comunicación oficial, la prensa se ha hecho eco de la voz de los funcionarios.
La idea es brindar más garantías para la adopción de criptomonedas en la economía argentina, así como fomentar el uso de estos activos en el sistema financiero. El gobierno de Javier Milei se ha caracterizado por una apertura a estas herramientas.
De hecho, el propio presidente se vio envuelto en un escándalo por promocionar una supuesta criptomoneda, que acabó siendo poco menos que una meme coin, llamada $LIBRA. Finalmente se trató de un fraude que tuvo miles de víctimas, tanto en Argentina como en otros países. La investigación sobre el presidente y su círculo sigue en curso.
Y aún hay más: el actual gobierno se ha caracterizado por un marcado intervencionismo desde el Banco Central. Tanto es así que hay llegado a vender reservas para mantener el modelo cambiario. Por eso, el paso de implementar criptomonedas parece bastante afín con la administración actual.
El gobierno de Milei ha recibido un fuerte apoyo de Donald Trump, que incluso implicó un salvataje económico previo a las elecciones de medio término. En su segundo mandato, el presidente estadounidense ha tomado una postura mucho más amigable con las criptomonedas, que puede repercutir en sus aliados de América Latina.
Criptomonedas en Argentina: lo que se ve en el horizonte
Argentina es el país con mayor adopción de criptomonedas de toda la región, con un índice cercano al 19%. Este fenómeno tiene varias explicaciones. Por un lado, las criptomonedas han servido como capital de ahorro en una economía tradicionalmente signada por la inflación y la devaluación.
Por otra parte, el sistema de finanzas descentralizadas ha servido para rodear la restricción a la compra de divisas que impera en el país desde hace décadas. La economía bimonetaria, caracterizada por transacciones diarias en pesos pero ahorro en dólares, se ha erigido como el gran problema argentino.
Las criptomonedas parecieran aliviar parte del asunto, y por eso han tenido numerosos entusiastas desde la primera hora. Sin embargo, a 16 años del surgimiento de bitcoin, se puede notar que las finanzas descentralizadas no han conseguido ninguno de sus objetivos: ni mayor distribución del capital, ni paliar la desigualdad, ni una constituir una oposición real a las finanzas tradicionales.
El hecho de que las criptomonedas florezcan en paralelo al mercado regulado las ha convertido en una alternativa ideal para transacciones ilegales. Tanto es así que, de ser reguladas en el sistema bancario, la principal preocupación pasaría por evitar el blanqueamiento de capitales provenientes del delito.
Hay una gran cantidad de criptomonedas que garantizan cierto nivel de anonimato. También existe e-wallets que no tienen ningún tipo de custodia. Esta combinación serviría de modo idóneo para la evasión fiscal y para actividades clandestinas como el narcotráfico.
Los capitales obtenidos de manera ilegal podrían blanquearse a través del sistema bancario argentino, convirtiéndolas en inversiones en criptomonedas. Por todo ello, el BCRA se enfrenta a la tarea de dirimir cómo se llevará a cabo la disposición y qué criptomonedas estarán consideradas.