Se oficializa la prohibición de las apuestas online en Brasil

El presidente Lula da Silva firmó una medida provisional en el que estipula la prohibición de las apuestas online. En Brasil la ley de juego digital estaba vigente desde enero de 2025. La perspectiva del gobierno es que el negocio ha tenido un costo social demasiado alto.

Balón con la bandera brasileña y fichas de casino ante el Palacio del Planalto, con un móvil mostrando una app de apuestas bloqueada.

Lula da Silva insiste con la prohibición de las apuestas online en Brasil.

Marcha atrás con la regulación de juego online de Brasil

Han sido varias las oportunidades en las que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se ha pronunciado en contra de la industria del juego digital, pero ahora ha ido un paso más allá, con una medida provisional que hace efectiva la prohibición de las apuestas online en Brasil.

La intención es restringir por completo la explotación de juego online, tanto lo que se refiere a casinos como a apuestas deportivas. El Congreso ahora tiene 120 días para debatir la medida y realizar la votación. De ser aprobada, se convertirá en ley permanente.

Esta decisión implica una marcha atrás en relación con el rumbo tomado a partir de 2025, cuando se implementó la ley de apuestas online. Aquel proyecto fue impulsado por buena parte del PT, en tanto que el bolsonarismo presentó una oposición más fuerte, basada en creencias religiosas.

Ahora las cosas se habrían revertido, tras la experiencia de más de un año y medio de regulación. Según la perspectiva de Lula da Silva y de un sector de su partido, las plataformas de juego online han producido un alto costo social, que se visibiliza en el aumento de la ludopatía juvenil y del endeudamiento de la población.

En contrapartida, los altos cánones impositivos que rinde el sector no se han transformado en mejoras sustanciales para los brasileños ni en la macroeconomía del país. Hasta ahora, había cerca de un centenar de empresas habilitadas por la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) del Ministerio de Hacienda, con permiso para tener hasta tres dominios.

Cada una pagó una licencia de R$ 30.000.000 por su permiso inicial, más del 12% de los ingresos netos de juego (apuestas menos premios pagados). A esto se le suman periódicamente más cargas fiscales, como la contribución social y el impuesto a la renta.

Debate en torno a la prohibición de las apuestas

Las posturas en el gobierno en torno al decreto no son homogéneas. Hay una parte del PT que se inclina por mantener la regulación y así contener el mercado ilegal de apuestas. La SPA, que trabaja cerca del sector privado y se encarga de su fiscalización, pareciera tener esta postura.

Más pronunciadamente, los conglomerados empresariales se manifestaron en contra de la medida. Por ejemplo, la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) y la Asociación Brasileña de Operadores y Proveedores Internacionales de Juegos (ABRAJOGO).

El principal argumento esgrimido es que la regulación de las apuestas garantiza un marco jurídico claro y seguro para la explotación de la actividad. De esa forma, se constriñe el accionar de operadores clandestinos, cuyas medidas de seguridad no están a la altura de la normativa.

La objeción es que, si se prohíbe el juego online por completo, los usuarios seguirán intentando consumirlo. Esto favorecería al mercado ilegal de apuestas. Desmantelado el cuerpo específico del gobierno para el control, no habría herramientas para identificar y bloquear esos dominios.

Otro argumento es el que atañe al patrocinio de las apuestas en el fútbol, que se ha vuelto central en el debate. No solo lo han esgrimido las patronales de juego, sino los propios clubes que tienen casas de apuestas como main sponsor.

Varios grandes equipos firmaron una carta en la que exponen su dependencia del patrocinio de apuestas. Entre ellos están Corinthians, Flamengo, Palmeiras, São Paulo, Vasco da Gama y Cruzeiro. Los montos que reciben las instituciones están en su récord histórico, lo cual explicaría el protagonismo de los clubes brasileños en las competiciones continentales.

Cabe destacar que ese mismo protagonismo se venía viendo antes de que se difundieran los patrocinios de apuestas en el fútbol. Incluso Lula da Silva hizo referencia a este asunto en un acto de campaña, asegurando que la prohibición de apostar no implicará la ruina del deporte.

Jerónimo Corregido – Estafa.info – Editor jefe de la sección de noticias
Al parecer, la regulación de juego online en Brasil no llegará a mantenerse en pie ni siquiera dos años.