Advierten sobre una nueva modalidad de estafa por correo. La Guardia Civil de Navarra ha identificado casos de delincuentes que se hacen pasar por autoridades oficiales y acusan a la víctima de consumir pornografía infantil. Los mensajes simulan la apertura de un procedimiento judicial y pueden pedir pagos.

Estafa por correo: la Guardia Civil pide desestimar acusaciones falsas.
Identifican falso correo de extorsión en España
Salió a la luz una nueva forma de estafa por correo. La Guardia Civil de Navarra ha comunicado sobre mensajes que suplantan la identidad de entidades estatales y fuerzas de seguridad para amedrentar a las víctimas mediante un falso documento judicial, con la intención de robar datos o directamente dinero.
La estafa comienza cuando se recibe un correo electrónico con acusaciones de consumo de pornografía infantil. El mensaje está redactado de manera intimidante, como si se tratara del inicio de un procedimiento judicial. Se incluyen amenazas de hacer pública la historia, y se indica que, si no se responde urgentemente, se podría ordenar un arresto inmediato.
El caso llegó al conocimiento de la Guardia Civil luego de que una de las personas que recibió el correo decidiera comunicarlo. De esa manera se pudo determinar que los estafadores realizan la suplantación de la identidad a través de logotipos y sellos de entidades públicas.
También se incluyen extractos del Código Penal y citas de investigaciones internacionales relacionadas con pornografía infantil. Al tratarse de mensajes en tono intimidante sobre un tema tan sensible, las víctimas tienden a preocuparse y bajar las defensas.
Esa es justamente la intención de los estafadores: provocar miedo para que las personas se vuelvan fácilmente manipulables. A continuación pueden seguir solicitudes de datos personales e incluso pagos de supuestas tarifas judiciales.
La propia Guardia Civil aclaró que no utiliza el correo electrónico para comunicar sus acusaciones a la ciudadanía. De la misma manera, la autoridad explica que el hecho de no responder a un mensaje en tiempo y forma no puede ser motivo de arresto.
Se recomienda cortar el vínculo de inmediato con los atacantes y desestimar sus mensajes. Si ya se ha comenzado el intercambio, es fundamental no proporcionar datos sensibles y guardar los mensajes para llevarlos como prueba a la Guardia Civil.
Cómo detectar un email de extorsión
Los estafadores realizan campañas basadas en la suplantación de organismos oficiales. Puede tratarse de la Guardia Civil o cualquier fuerza de seguridad, así como entidades públicas y privadas. Por ejemplo, anteriormente se había dado a conocer una campaña fraudulenta que se hacía pasar por el Ministerio de Hacienda para avisar sobre supuestas deudas en la renta, o incluso de montos a cobrar, con la intención de robar los datos bancarios.
Los mensajes de extorsión se encuadran dentro de lo que se conoce como phishing, es decir, la suplantación de la identidad por correo electrónico. Lo que hace que sean particulares es que los atacantes no intentan generar simpatía, como en las estafas de pig-butchering, sino que directamente amenazan a sus potenciales víctimas, usando su presunta autoridad.
Este tipo de mensajes pueden resultar extraños y generar sospecha, pero al mismo tiempo son amedrentadores y ponen a las personas en aprietos. Por ejemplo, en el caso descubierto por la Guardia Civil de Navarra, lo más probable era que quienes recibieran los correos no tuvieran ninguna vinculación con la pornografía infantil; sin embargo, ante la posibilidad de quedar expuestos en un caso tan delicado, muchos optarían por pagar una falsa multa o fianza, y ahorrarse la exposición pública.
Así pues, en los mensajes de extorsión, la duda es la principal herramienta. Lo que se debe hacer es corroborar la información con la entidad que supuestamente redacta el correo. No hay que pinchar en ningún enlace, sino entrar directamente a la página web de la organización y utilizar los métodos de contacto allí dispuestos.
Y si es demasiado tarde para prevenir el ataque y la víctima ya cayó en la trampa, se puede denunciar el fraude online a través de la Cibercomandancia de la Guardia Civil. Otra opción es dirigirse personalmente a un cuartel.