La publicidad en Twitch se vuelca hacia las apuestas online

Tradicionalmente, la publicidad en Twitch no incluía promociones de juegos y apuestas, pero a partir de este año se da un cambio rotundo en las políticas. Los streamers siguen sin tener permiso para compartir contenidos del tema, aunque el marketing de apuestas está inserto en la propia plataforma.

Persona con auriculares y micrófono mirando pantalla con logo de Twitch y slots.

Twitch empieza a mostrar anuncios de apuestas online, aunque restringe a streamers.

Cambio de política en la publicidad de Twitch

La plataforma de streaming ha efectuado un cambio muy importante en su protocolo interno. Si bien no ha habido ningún comunicado oficial, se comienza a notar un giro en la publicidad en Twitch: ahora hay anuncios sobre casinos online y casas de apuestas, visibles para los usuarios de Estados Unidos.

Este era uno de los grandes valores para la empresa, que se diferenciaba en ese aspecto de su principal competidor, Kick. La política de publicidad en Twitch excluía de manera tajante al sector del juego; en contrapartida, Kick, que está financiado por el casino Stake, siempre estuvo mucha más vinculado a las apuestas.

En las políticas de uso de Twitch no ha habido cambios, es decir que sigue estando restringidos los temas asociados al juego. No se puede dejar links a casinos ni códigos promocionales. Sin embargo, la propia plataforma invita a jugar a través de su publicidad integrada.

El tema trae una larga cola, en vista de que anteriormente la empresa, que es propiedad de Amazon, se había expedido contra los streamers que promocionaban casinos o casas de apuestas. De hecho varios usuarios se han manifestado en contra de la nueva medida.

Los reclamos sobre todo hacen foco en que la nueva publicidad en Twitch deja afuera del negocio a los streamers, en tanto que la empresa sí se permite el financiamiento a través de la industria del juego. Además, el golpe de timón va en contra de los valores que la firma siempre había promulgado.

¿Crisis de publicidad en el mundo del streaming?

La llegada de las apuestas a Twitch abre varios interrogantes. Uno de ellos tiene que ver con cuál será la diferencia real con su competidor, en vista de que ahora los dos gigantes del streaming tienen la misma política de publicidad sobre apuestas, al menos en el mercado estadounidense.

Los referentes del sector hablan de una crisis de publicidad que afecta el financiamiento de las plataformas, lo cual habría llevado a la red social de Amazon a abrirle las puertas a la industria del juego.

Uno de los motivos es que, en el último año, se ha visto una reducción de lo que las grandes marcas invierten en canales considerados alternativos, como el streaming. El marketing se ha concentrado cada vez más en formatos mesurables, como los llamados search ads.

Al mismo tiempo, en el mundo de la publicidad pareciera haber una menor confianza en que un alto número de vistas implica mayores ventas. No solo eso, sino que la gran explosión del marketing online en la última década ha formado una audiencia digital altamente fatigada, que busca cualquier medio para bloquear los anuncios.

En semejante contexto, el sector del juego se presenta como un socio comercial difícil de resistir para las plataformas de streaming. El iGaming está en franca expansión en todo el mundo, y su crecimiento necesita de una fuerte estructura publicitaria.

El problema es que en Twitch hay un enorme público de menores de edad que actualmente están expuestos a los anuncios de juego online. La plataforma acepta usuarios a partir de los 13 años.

Lo que diferenciaba a Twitch de Kick parece haberse resumido a cero: ahora ambos canales de streaming se sostienen en buena parte por el influjo monetario del juego. Restará ver qué respuesta dan los organismos reguladores de publicidad en EE.UU.; hasta el momento, no ha habido reacción.

Jerónimo Corregido – Estafa.info – Editor jefe de la sección de noticias
La publicidad en Twitch le hace lugar al mundo del juego online, en medio de polémicas sobre su posicionamiento ético.