Procesados por mega fraude inmobiliario y esquema Ponzi

El grupo conocido como “el clan L’abbate”, cuyos miembros están en prisión por fraude inmobiliario, suma una causa por un esquema Ponzi de inversión. Embaucaban a las víctimas con falsos departamentos en construcción y fondos comunes de inversión con retornos superiores a la media, que nunca fueron pagados.

Edificios y billetes apilados formando una torre rodeada de personas

Un esquema de fraude inmobiliario en Argentina muestra señales claras de estafa piramidal.

El caso del clan L’abbate y su estafa inmobiliaria en Argentina

Los miembros del clan L’abbate llevan varios meses en prisión, acusados de una inmensa estafa inmobiliaria calculada en unos 24,1 millones de dólares y 1.125 millones de pesos. Su principal ocupación consistía en vender propiedades en construcción que nunca se concretarían.

El grupo estaba conformado por Vito L’abbate y sus tres hijos: Emanuel, Juan Ignacio y Santiago, así como su colaborador Patricio Gastón Flores. Todos están en distintas prisiones del Servicio Penitenciario Federal. Su modus operandi implicaba el uso de 23 empresas interconectadas, de las que ellos eran los propietarios.

A través de estas empresas evadían su responsabilidad y evitaban investigaciones. Además, las utilizaban para falsificar firmas, atraer nuevas víctimas y darle un aura de legalidad al negocio. Además de los departamentos de pozo, ofrecían un fondo de inversiones comunes con retornos fuera de la media.

¿Por qué el clan L’abbate también está acusado de tejer un esquema Ponzi?

La jueza Paula González, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional n.°40, dispuso en el mes de junio el embargo de 60 inmuebles vinculados con las operaciones ilegales de los L’abbate. También se incautaron 17 vehículos. La carátula del caso es la de la estafa inmobiliaria.

Sin embargo, en el mes de diciembre se sumó una nueva acusación, que es la de armar un esquema Ponzi. En efecto, las redes de los L’abbate tienen mucho en común con este tipo de fraudes, con la particularidad de que lo desarrollaron en el seno del mercado inmobiliario.

El esquema Ponzi tiene la característica de no ser productivo. Es decir, se trata de un negocio que no genera nada en sí mismo, solo se vale de la atracción de víctimas para que dejen su dinero a cambio de falsas promesas.

En ese sentido, el fraude de los L’abbate se encasilla perfectamente dentro de la categoría. Las empresas no se dedicaban a otras cosas que quitarles el dinero a los inversores a cambio de obras que nunca se construirían.

Además, algunas propiedades llegaron a ser vendidas hasta 6 veces, lo cual demuestra que no había ninguna intención de terminar las edificaciones. Los L’abbate no tenían capacidad real de cumplir con sus contratos.

El dinero que tomaban de sus clientes servía para resarcir deudas con anteriores víctimas, así como para mantener la estructura de las empresas y simular el normal funcionamiento de las organizaciones. En ese sentido, se adecua a la perfección a lo que se entiende como un esquema Ponzi.

El parecido aumenta más cuando se observa el fondo común de inversión de los L’abbate. Se trataba de un engaño liso y llano, en el que los retornos de las víctimas se pagaban con los depósitos de los nuevos clientes, en un círculo vicioso muy típico de la estafa Ponzi.

En suma, se trataba de una articulación empresarial destinada a crecer mientras duraba la mentira. Una vez que se cortó el flujo de dinero, la estafa inmobiliaria quedó a la vista en toda su estructura. Entre 2012 y 2025, los L’abbate acumular cientos de denuncias por fraude.

Lo que queda por delante en la causa por esquema Ponzi

Los miembros del clan L’abbate siguen a la espera del juicio oral y de su condena fija. Hasta el momento la Justicia solo llegó hasta los embargos. Ahora, con el agravante del esquema Ponzi por sobre la estafa inmobiliaria, la pena podría ser incluso mayor.

Entretanto, los damnificados siguen sin recuperar lo perdido. Si bien los embargos están destinados a cubrir las indemnizaciones, las personas estafas por los L’abbate aún no han visto su capital. Se trata de un proceso que podría llevar años y nunca acabar en una reparación total.

Jerónimo Corregido – Estafa.info – Editor jefe de la sección de noticias
La red de estafa inmobiliaria del clan L’abbate en Buenos Aires tiene el agravante de actuar como un esquema Ponzi.