Los fondos de inversión tambalean ante la burbuja de la IA

Los principales fondos de inversión han limitado sus reembolsos el último mes, ante la posibilidad de que se esté generando una burbuja de IA el sector tecnológico. Esto se da luego de que JP Morgan restringiera el financiamiento para el crédito privado. La IA expone los límites del modelo financiero.

Gráfico financiero en descenso junto a una pantalla con IA, una hucha agrietada y un candado.

La burbuja de IA está generada por préstamos para el sector tecnológico.

Los fondos de inversión ponen límite a los reembolsos

El modelo financiero de crédito y compra de acciones parece estar en jaque, luego de que tanto los grandes fondos de crédito privado como los de capital de riesgo pusieran límites a los reembolsos. Esto quiere decir que los inversores solo pueden retirar un máximo prestablecido.

La medida busca combatir la falta de liquidez, y parece íntimamente relacionada con la burbuja de la IA. El sector tecnológico ha recibido un fuerte apoyo del crédito privado, sin que eso se traduzca en ganancias tangibles. El desarrollo de la nueva industria insume recursos desmedidos en relación con lo que genera.

Entre los pesos pesados que han disparado la medida están BlackRock, Blackstone, Apollo, Ares Management, Blue Owl, KKR, Morgan Stanley y Partners Group. En la mayoría de los casos, se estipuló un límite de retiros del 5% del capital por trimestre.

Los fondos de inversión han justificado la decisión indicando que se trata de la vía ideal para garantizar tanto la rentabilidad de las inversiones como la sostenibilidad del modelo financiero. Sin embargo, en ningún caso ha habido declaraciones que apunten directamente a la burbuja de IA como responsable.

Ya en los últimos meses se habían visto retiros cuantiosos de capitales minoristas, en respuesta a los bajos beneficios que aporta la industria de la IA. Los gigantes tecnológicos son los principales destinatarios del crédito privado internacional.

Los costos en el desarrollo de IA están ligados a dos factores: producción y talento. Por un lado, las grandes corporaciones, como Nvidia, están abocadas al diseño de chips avanzados, al tiempo que deben cubrir gastos millonarios de energía. En paralelo, contratan ingenieros de alto perfil con sueldos descomunales y pagan licencias para acceder a las mayores bases de datos existentes.

Un problema que radica en los impagos del crédito privado

Los límites a los reembolsos tuvieron un antecedente que encendió las alarmas. Fue la decisión tomada por JP Morgan en marzo de cortar el financiamiento a los fondos de crédito privado. Particularmente, se señalaron los préstamos que desembocaban en desarrollo de software.

Tanto JP Morgan como los otros grandes bancos estadounidenses han respaldado la liquidez de las empresas que se dedican a crear IA. Pero el impago en el crédito privado fue la señal para frenar ese influjo de capital.

Los fondos de crédito no han podido hacer frente a sus obligaciones porque las necesidades de la industria superan los recursos disponibles. A su vez, esto también resonó en los fondos de riesgo porque son los dedicados a comprar acciones que hacen subir el valor de las firmas en bolsa.

Desde los capitales de riesgo se ha estado inflando el precio de empresas de IA, basándose en el rédito a largo plazo. Pero los frutos no se materializan y los inversores pierden la paciencia.

Los fondos de inversión de riesgo no tienen que comprar el 100% de una firma para que su valor se dispare en el mercado de valores. Con comprar un 10% a 10 millones de dólares, garantizan que el 100% de la entidad se fije en 100 millones. Es una estrategia que ha llevado a varias start-ups a las primeras filas de Wall Street.

El modelo expone la fragilidad del capitalismo financiero, que tiene la capacidad de generar burbujas en torno a cualquier industria. Básicamente, se caracteriza por dar crédito a firmas que no lo recibirían de los bancos tradicionales. La financiación de empresas de IA podría ser la última aventura de los fondos de inversión, administradores de más de 2 billones de dólares en todo el mundo.

Jerónimo Corregido – Estafa.info – Editor jefe de la sección de noticias
Los inversores de los grandes fondos se dieron cuenta de que la burbuja de la IA hace peligrar su capital.