Seis personas fueron detenidas por una estafa con una agencia de viajes inexistente. Los imputados abordaban a sus víctimas en un centro comercial y utilizaban sus datos personales para fraudes financieros. Habrían realizado más de mil estafas con esa modalidad, con más de $14.000 en ganancias.

Alerta estafa: agencias de viajes falsas desmanteladas en Medellín, Colombia.
Fraude turístico en Colombia: lo que hay detrás de las falsas agencias
Paseando por un centro comercial de Medellín, una persona se nos acerca y nos ofrece promociones en turismo: generosos paquetes, bonos, descuentos. Nos invita a ir a la oficina de la empresa, que queda en esas mismas instalaciones, para que no nos queden dudas sobre la legitimidad y para aportar los datos correspondientes.
Parece una excelente oportunidad. Pero lo que hay detrás es lisa y llanamente una estafa. Las agencias de viajes no existen, es solo una fachada para recolectar información de potenciales víctimas y suplantar su identidad en fraudes financieros.
Ese fue el modo de operación que se descubrió en un importante centro comercial de la ciudad colombiana, según informó la Fiscalía General de la Nación. Seis personas fueron detenidas y puestas a disposición de la justicia por organización ilícita, estafa masiva agravada, acceso abusivo a los sistemas informáticos y violación de datos personales.
Han sido identificados con los nombres de Luis Fernando Berrío Duque, Juan Camilo Vásquez Ramírez, Juan Diego Ramírez Caicedo, Johana Gil Hena, Carlos Andrés Pineda Zapata y Miguel Ángel Manrique Villa. Los cinco primeros se encuentran en centros penitenciarios, en tanto que el último cumple la condena en su propio domicilio. Los cargos varían según el grado de responsabilidad dentro del sistema.
Suplantación de la identidad: la base de la estafa
Sus víctimas eran personas en situación de vulnerabilidad: gente mayor, o con problemas de visión, o con algún tipo de condición especial que afectara su análisis del caso. Se les ponía enfrente una serie de folletos con destinos turísticos atractivos y se les prometían estadías gratis o con precios muy bajos.
Lo central de la estafa es que la víctima dejaba todos sus datos personales: nombre completo, dirección, situación fiscal, información de contacto e incluso algunos números de las tarjetas bancarias. Con todo esto, los delincuentes realizaban maniobras financieras ilegales bajo nombre ajeno. Finalmente, el capital recaudado quedaba en cuentas controladas por la organización.
La razón social de la empresa se disfrazó de varias maneras y cambió con el tiempo para evitar que las autoridades la descubrieran. Sin embargo, la situación fue escalando y se volvió evidente que algo raro sucedía, hasta el punto de que se contabilizan más de mil personas defraudadas y unos $14.000 en ganancias ilegítimas.
Cómo reconocer una estafa de agencias de viajes
El turismo es una de las industrias más afectadas por los fraudes. Muchas veces las estafas se dan de manera virtual, pero en ocasiones ocurren presencialmente, como muestra este caso. Al tratarse de una actividad que genera entusiasmo e ilusión en los consumidores, los delincuentes explotan al máximo las emociones para ganarse su confianza.
Ante todo, se debe verificar que la empresa que se contrata esté inscripta en el Registro Nacional de Turismo de Colombia. Esa es la entidad donde se catalogan las personas naturales o jurídicas con derecho a prestar servicios turísticos en el país.
Luego, se debe emplear el sentido común y comparar los precios del mercado. “Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía”, dice el dicho popular. Las promociones desmesuradas, los beneficios gratuitos y las ofertas de última hora se deben poner bajo la lupa antes de tomar cualquier decisión.
Finalmente, se recomienda hacer una mínima investigación sobre la entidad que ofrece los servicios. Por ejemplo, consultar sus redes sociales y su página web, en función de recabar opiniones de clientes anteriores y verificar la autenticidad de la empresa. No es una mala idea verificar el NIT (Número de Identificación Tributaria). Y sobre todas las cosas: es imprescindible pensar dos veces antes de entregarle información personal a desconocidos, sea en internet o en la vía pública.