Las estafas a jubilados en Argentina se difunden sobre todo a través de WhatsApp y las redes sociales, según advirtió el PAMI. La entidad recuerda que no existen gestores ni intermediarios entre los pacientes y el servicio, y que no se debe entregar información bancaria bajo ningún concepto.

Siguen las estafas a jubilados en Argentina a través de WhatsApp y redes.
Falsos gestores de PAMI que atacan por redes
La obra social de los jubilados argentinos, PAMI, ha advertido sobre nuevas campañas de estafas a mayores por redes sociales. Los usuarios reciben mensajes de supuestos intermediarios, que solicitan datos personales por razones inventadas, o bien envían enlaces para robar información sensible.
Los mensajes pueden llegar mediante redes como Facebook, Instagram y X, o por servicios de mensajería como WhatsApp. Los atacantes pueden presentarse como gestores del PAMI, y dicen comunicarse para renovar la tarjeta de la obra social, para actualizar los datos personales, o para modificar la fecha de un turno.
También pueden ofrecer descuentos, beneficios y promociones por ser prestatario del PAMI. Para tal fin solicitan información que, posteriormente, puede ser usada contra la víctima.
En cualquiera de los casos, se puede dar la inclusión de enlaces, que presuntamente conducen a la página oficial de la entidad. Sin embargo, al ingresar allí, los usuarios son derivados a sitios fraudulentos, que pueden lucir como una copia del de PAMI, pero cuyo control está en manos de delincuentes. Esto quiere decir que todos los datos que se introduzcan podrán ser utilizados.
Si la víctima entrega su número de tarjeta y sus claves, con motivo de un pago u otra excusa, lo más probable es que los atacantes le vacíen la cuenta. En caso de entregar únicamente datos personales, como fotos del DNI, la información podría ser usada para sacar préstamos a su nombre.
PAMI recuerda que no tiene intermediarios y que no contacta a sus beneficiarios mediante redes sociales. En su página de prevención de estafas, desaconseja hacer públicas las consultas donde se incluya información de los prestatarios, ya que ésta podría ser tomada para ampliar las bases de los estafadores.
Fraude a personas mayores: una vieja estrategia bajo nuevos formatos
Las campañas fraudulentas explotan una táctica tradicional: confundir a las personas mayores con las nuevas tecnologías. Hoy esos canales toman la forma de redes y servicios de mensajería. Para las personas que no son nativas digitales, no hay una gran diferencia entre una cuenta respaldada con la tilde de verificación y aquellas que no la tienen.
La modalidad actual responde a lo que se conoce como suplantación de la identidad. Esto implica hacerse pasar por una entidad oficial, como PAMI, para robar datos de los usuarios. Cuando los ataques se realizan mediante redes sociales o correo electrónico, se habla de phishing; cuando el canal son los mensajes de texto o WhatsApp, se lo denomina smishing.
Los estafadores pueden ponerse una imagen oficial de PAMI como foto de perfil para generar confianza, pero eso por sí solo no sirve como verificación. Además, para ganarse la atención de sus víctimas, suelen utilizar un tono de urgencia, estableciendo algún tipo de gancho.
Por eso, para reconocer una estafa digital, la regla más básica es mantener el escepticismo y el sentido común. Esto implica desconfiar de promociones y regalos, así como de pedidos de información.
Cómo denunciar una estafa a un jubilado
Quienes hayan caído en la trampa o tengan dudas en relación con sus datos personales, pueden comunicarse las 24 horas con PAMI Escucha y Responde por teléfono al número 138. También se pueden consultar las cuentas oficiales en redes, que son @PAMI_org_ar en X, y @pami.org.ar en Instagram y Facebook. Otra opción es concurrir presencialmente a cualquier centro de atención de PAMI, y presentar la consulta ante el personal administrativo.