En este informe, presentamos una historia real que permite ver cómo funciona la estafa a profesionales en Doctoralia. El atacante se hace pasar por un paciente para grabar la voz de la persona a la que llama. Existe un protocolo para no caer en la trampa y una clave para reconocer el fraude.

Alerta por estafa a profesionales en Doctoralia mediante llamada telefónica.
La llamada del falso paciente: registro de una estafa en Doctoralia
Una psicóloga residente en España, que ha preferido preservar su nombre, tuvo una experiencia extraña con un supuesto paciente hace algunas semanas. Recibió una llamada telefónica de una persona que decía contactarla a través de Doctoralia para gestionar una cita.
La profesional no tenía mucha experiencia con contactos a través de la plataforma Doctoralia, ya que se había dado de alta allí apenas unos días atrás. Sin embargo, sabía que lo común era que los pacientes reservaran sus citas a través del sitio web.
Al ser consultado sobre eso, el paciente indicó que no sabía cómo hacer para acceder al servicio online. Algo que no es del todo descabellado, ya que existe gente que aún no tiene competencia digital y sufre al momento de tener que realizar trámites por esa vía.
Pero la llamada tenía otro componente sospechoso: se producía desde un número privado. La psicóloga también preguntó sobre esto, y la persona le indicó que se debía a que estaba usando un teléfono de línea, puesto que había perdido su móvil.
Nuevamente, el argumento sonó convincente, sobre todo porque la persona se mostraba interesada en reservar una cita, refiriéndose a problemas de ansiedad muy agudos. La profesional le informó que el primer encuentro era online, y se convino realizarlo a través de Google Meet.
Para tal fin, el supuesto paciente proporcionó un email de contacto, que no incluía nombres propios sino la palabra “rec” junto con algunos números, asentado en dominio de Gmail. Si todo esto parecía sospechoso, quedaba atenuado por la insistencia en torno a la reserva de una cita.
Lo más extraño estaba por llegar. La persona explicó que estaba sufriendo de un ataque de ansiedad y pidió que la profesional contara del 10 al 0 para ayudarlo a tranquilizarse. Dijo que era una técnica que funcionaba con su anterior terapeuta.
La psicóloga primero preguntó si no podía ser él mismo quien contara de esa forma. El otro insistió: el conteo debía provenir de un tercero para que funcionara, no de él mismo. Amenazó con autoinfligirse maltratos. La profesional accedió. Tuvo que hacerlo no una, sino tres veces. Hecho esto, el supuesto paciente cortó.
Cómo funciona la estafa a profesionales en Doctoralia
Estaba claro que se trataba de una estafa, pero la psicóloga no acababa de dilucidar su naturaleza. Al fin y al cabo, su teléfono estaba disponible y público en la página de Doctoralia, y los pacientes podían contactarla de esa manera. No había entregado información personal, claves bancarias ni ningún otro dato sensible.
Ante la preocupación, se puso en contacto con la línea gratuita del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). Allí le indicaron que el caso no comprometía su seguridad personal. Si no había brindado datos sensibles, los estafadores no podían utilizar su voz ni los números dictados para efectuar robos u otros ataques.
Así pues, la sospecha es que el engaño tenía como finalidad obtener la voz de una persona real para entrenar agentes de IA. Otra hipótesis es que los estafadores utilicen los códigos alfanuméricos para abrir cuentas en plataformas que admiten reconocimiento de voz, y así crear identidades falsas.
La psicóloga también consultó el tema entre sus colegas y, para su sorpresa, encontró que muchos otros profesionales habían tenido el mismo tipo de llamadas en Doctoralia. La regularidad era que se habían producido al poco tiempo de registrarse en la plataforma. Esto quiere decir que los delincuentes se orientan a víctimas sin experiencia en el sistema.
Así pues, la clave para reconocer esta clase de estafa a profesionales en Doctoralia es el conteo del 10 al 0. Si una persona solicita eso por teléfono, no es ningún paciente: es un operador de una red de servicios ilegales.