La temporada alta también se refleja en las estafas con viajes de verano en internet: aumenta la visibilidad de páginas falsas que roban datos de los usuarios. Los delincuentes suelen seducir con supuestas promociones de última hora, ya sea para vuelos u hoteles, con precios muy por debajo del mercado.

Las estafas con viajes de verano en internet generan desconfianza entre turistas.
Estafas en viajes de verano por internet: riesgo para turistas
Los meses de verano en el hemisferio norte es la época en la que se ve la mayor alza de fraude con viajes online. Los delincuentes explotan la alta demanda para confundir a los usuarios, generalmente a través de páginas falsas y comunicaciones sospechosas.
Con la incorporación de la inteligencia artificial, las estafas con viajes de verano por internet han evolucionado notablemente. Tanto es así que, en muchas ocasiones, las copias de los delincuentes lucen casi iguales que las verdaderas ofertas de las empresas habilitadas.
Sin embargo, siempre hay detalles que marcan la diferencia, y se pueden tomar medidas de seguridad para no caer en las trampas. A continuación, algunos de los riesgos más tangibles en esta temporada de verano, y qué hacer para evitarlos.
Clones de sitios web con viajes falsos
Este es el principal peligro a la hora de reservar un viaje por internet. Según Airbnb, conforme una nota compartida por la Policía Nacional, la mitad de los usuarios es incapaz de diferenciar una web legítima de una copia.
Las páginas falsas suelen clonar la imagen y el logo de empresas reconocidas. En esos casos, se debe notar que el dominio sufre modificaciones. Es decir: la copia de la web no puede tener la misma URL que su original. Eso es algo que debe hacer sonar las alarmas.
Los contenidos de las páginas clonadas se ven cada vez más fieles a los originales, dado que los estafadores utilizan agentes de IA para que todo luzca creíble. Esto implica la copia de logotipos, tipografías e incluso fotos de los sitios oficiales, que pueden ser hoteles, aerolíneas o gestores de viajes.
Se puede reconocer el timo por las promociones demasiado generosas y por inconsistencia en los textos, pero la prueba de fuego es el dominio: si se trata de sitios web de viajes falsos, necesariamente habrá alguna letra diferente a la URL original, o una terminación sospechosa que no es ni .com ni .es.
Ofertas demasiado buenas para ser ciertas
Lo más característico de las estafas de turismo online es la oferta de promociones imperdibles, descuentos relámpago y beneficios de última hora. Todas excusas para que el usuario consuma rápidamente y sin pensar.
“Es la última habitación”, “esta oferta va a acabarse dentro de horas”, “últimos asientos disponibles”… Estos recursos son confusos, puesto que los utilizan igualmente las empresas legales que los estafadores. La premisa general de los expertos en ciberseguridad es nunca comprar nada bajo presión ni ceder ante ofertas sospechosamente bajas que se anuncian con insistencia. Básicamente, una cuestión de sentido común más que de conocimiento digital.
El cuento de los depósitos adelantados
Una de las técnicas más comunes en las ofertas de vacaciones falsas es el pedido de una reserva o de un depósito. Claro está, esto también es habitual en la industria del turismo, ya que las empresas necesitan asegurar la compra del cliente. Pero en páginas clandestinas, el asunto tiene sus particularidades.
Lo más evidente es lo que sucede luego de efectuar el depósito: los estafadores bloquean a la víctima, que ya no tiene medio de contactarse con la supuesta empresa y no puede recuperar el dinero de la reserva.
Para evitar esto, es necesario asegurarse de que las transacciones se están llevando a cabo en la página web legítima y no en su copia. También hay que evitar realizar pagos en pestañas emergentes que solicitan datos personales sin garantías de confidencialidad.
Consejos para evitar el fraude
A continuación, algunas recomendaciones para mantenerse al margen de las reservas hoteleras fraudulentas y de las falsas ofertas turísticas:
- No hacer click en enlaces sospechosos: si llegan por SMS o por email sin que fueran pedidos, es mejor desconfiar.
- Usar solo plataformas oficiales: todas las transacciones y reservas tienen que hacerse en el sitio legítimo, con la URL verdadera de la empresa.
- Evitar promociones sospechosas: está claro que, cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
- Proteger las credenciales: usar autenticación en dos pasos y contraseñas diferentes en cada cuenta, con el objetivo de reducir los riesgos de hackeo.