Polymarket: entre las apuestas y la especulación financiera

Polymarket es una plataforma descentralizada que permite predecir eventos del mundo real, utilizando criptomonedas para obtener en un rédito a cambio. Se sitúa a medio camino entre un entorno de apuestas y un sitio de inversión financiera. Su naturaleza híbrida le ha dado varios problemas legales.

Pantalla de portátil con gráficos financieros y el logo de Polymarket sobre un fondo tecnológico.

La cruza única de Polymarket: apuestas con criptomonedas en mercados de predicción.

Polymarket: qué es y cómo funciona

¿Un sitio de apuestas? ¿Una plataforma de inversión financiera? Ni una cosa ni la otra, y sin embargo con bastante de ambas. Polymarket surgió en 2020, durante la pandemia, en pleno ascenso de los entretenimientos digitales y desde entonces ha ganado una popularidad inusitada.

Concretamente, se trata de un mercado de predicción de eventos reales. Esto quiere decir que los usuarios pueden “apostar” a que un evento sucederá de una manera o de otra. Siempre se trata de un entorno binario: sucede X o sucede Y.

Los precios con los que cotizan este tipo de eventos dependen del grado de confianza que los usuarios hayan depositado. Es decir, si la mayor parte de la gente tiende a sostener que sucederá X, entonces su valor será mucho más alto que el de Y. La simple ley de la oferta y la demanda.

El tipo de eventos que se vinculan con Polymarket son sumamente variados. Lo más conocido son las elecciones políticas, aunque hay de todo: predicciones sobre las medidas que tomarán distintos gobiernos, sobre la cotización de criptomonedas o activos en bolsa, sobre innovaciones tecnológicas y hasta sobre fenómenos naturales.

La estructura de Polymarket se asienta sobre cadenas de bloques, utilizado la tecnología de Polygon, una de las redes vinculadas con Ethereum. Todas las transacciones en la plataforma se realizan mediante criptomonedas, especialmente a través de USDC, una stablecoin amparada en el dólar estadounidense.

Un ascenso vertiginoso

Polymarket fue creada por un joven de 22 años, Shayne Coplan, y apenas en su primer año de funciones obtuvo una financiación de 4 millones de dólares. Esta inversión provino sobre todo de las firmas con intereses en el proyecto, como Polygon y ParaFi Capital.

Ante el furor por este tipo de entretenimientos, la plataforma creció de manera muy acelerada. Tanto es así que en sus primeros 4 años logró un financiamiento de 70 millones de dólares. De hecho, para enero de este año había más de 450.000 traders activos, lo cual representa un aumento del 91% en relación con el trimestre previo.

Uno de los grandes picos de crecimiento se dio en las elecciones presidenciales de 2024. Para Polymarket, Trump siempre fue el candidato con favoritismo, así que cuando efectivamente ganó, la plataforma obtuvo un gran rédito simbólico.

En efecto, pareciera haber cierta alineación de pensamiento entre la filosofía de Polymarket y la nueva administración de Trump, al menos en lo relativo al uso de las criptomonedas.

Un terreno legalmente inestable

Dada su naturaleza mixta, Polymarket ha encontrado dificultades para asentar sus bases legales. Dado que no se trata exactamente de apuestas ni de inversión financiera, las regulaciones parecen eludir su actividad específica.

Tanto es así que, en 2022, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) multó a Polymarket por 1,4 millones por operar como mercado de contratos no registrado. Además, la plataforma tuvo que bloquear a usuarios estadounidenses y, a finales del año pasado, el propietario recibió un allanamiento del FBI, aunque acabó sin cargos presentados.

Además de muchos adeptos, Polymarket se ha ganado numerosos críticos. Entre los principales señalamientos se marca que las “ballenas” (grandes capitalistas dentro de la red) pueden alterar o manipular los eventos del mundo real (como la cotización de monedas reales) a partir de la especulación en la plataforma.

Uno de los grandes cuestionamientos es que Polymarket, por ser una plataforma descentralizada, no utiliza protocolos de KYC (Know Your Customer). Es decir, los usuarios no deben verificar su identidad ni autorizar las transacciones. Esto quiere decir que no hay barreras para que ingresen menores de edad.

Por estas características, así como por su cercanía con las apuestas y los juegos de azar, la empresa ha estado bajo investigación de gobiernos como el de Francia y el de Rumania. Está claro que Polymarket es el eje de un debate que recién está comenzando.

Jerónimo Corregido – Estafa.info – Editor jefe de la sección de noticias
El furor por Polymarket despierta debates en torno a la especulación financiera y el alcance de la economía descentralizada.