El tenista Nikolás Sánchez Izquierdo sufrió un duro momento en el Challenger de Rosario, cuando recibió mensajes intimidatorios para que perdiera los octavos de final, con amenazas hacia su familia. El partido no fue suspendido, pero el caso arroja luz sobre las mafias en el tenis vinculadas a apuestas ilegales.

El tenista recibió amenazas para perder en Rosario, ligadas a apuestas ilegales.
Amenazado para perder: la pesadilla de Nikolás Sánchez Izquierdo
El tenis expuso una de sus peores facetas en el Challenger de Rosario, Argentina, cuando se vieron amenazas a jugadores por parte de redes de apuestas clandestinas. El caso con más repercusión fue el del español Nikolás Sánchez Izquierdo, quien recibió mensajes de texto intimidatorios una hora y cuarenta minutos antes de su partido por octavos de final.
En una primera instancia, le preguntaron si era efectivamente Nikolás Sánchez Izquierdo. Cuando lo hubo confirmado, le indicaron que debía perder el partido si quería salvaguardar su integridad y la de su familia. En concreto, lo amenazaron con secuestrar a sus parientes.
Se trata de una red delictiva con cierto grado de organización y capacidad de planear, ya que, según corroboró el tenista, tenían información real sobre su familia: nombres y direcciones, por ejemplo. Ante esta situación, Nikolás Sánchez le mostró los mensajes a su entrenador, quien inmediatamente se comunicó con el supervisor del torneo.
El tema fue escalando entre las autoridades, y el partido se demoró unas tres horas, en tanto que se tomaba la decisión de jugarlo o no. El tenista comentó que los organizadores se pusieron a su disposición y tuvieron un muy buen trato. Finalmente, los octavos sí se jugaron, y Nikolás Sánchez acabó perdiendo.
Dos horas más tarde estaba volviendo a Barcelona. Según las instituciones de control, no había habido casos de este tipo. Las sospechas recaen sobre bandas que operan redes de apuestas ilegales. No solo explotan el negocio sin licencias, sino que manipulan los resultados para asegurarse ganancias extraordinarias.
Nikolás Sánchez Izquierdo se perdió la parte que quedaba de su calendario de ATP en tierras americanas, como la qualy de Buenos Aires o Dallas. En sus declaraciones, subrayó el problema de la exposición para tenistas de su nivel, que deben enfrentar hostilidad constante en redes sociales. Ese mismo tenor discursivo luego escala en situaciones de este calibre.
La sombra de una mafia en el Challenger de Rosario
El caso del tenista español no fue algo aislado en la competición argentina de principios de febrero. En instancias de semifinal, un jugador local reportó amenazas similares. Se trata de Román Andrés Burruchaga, quien recibió mensajes para que perdiera su partido.
A pesar de la presión, el tenista ganó la semifinal, aunque no pudo consagrarse campeón en el encuentro decisivo. Al igual que Nikolás Sánchez, reportó lo ocurrido ante la autoridad del torneo y expuso la situación que deben enfrentar los tenistas que caen en la mira de las redes de amaños.
Román Burruchaga también señaló que los delincuentes demostraron tener información sensible sobre su familia y su entorno. Agradeció la contención de los organizadores, que le permitieron disputar la semifinal con normalidad pese a la tensión.
El tenis es uno de los deportes con mayores incidencias de corrupción, según demuestran los informes de la Asociación Internacional por la Integridad en las Apuestas (IBIA, por sus siglas en inglés). Las instituciones del tenis han tomado medidas ejemplares con deportistas que participaron de amaños, como suspensiones extensas y multas onerosas.
Lo que pasó en Rosario en el mes de febrero saca a la luz una realidad concreta: la presencia de mafias en el tenis que ejercen presión sobre los jugadores para controlar los resultados.
El crecimiento descontrolado del juego online es una de las claves de este fenómeno, sobre todo en mercados donde no hay una reglamentación unificada, como es el caso de Argentina. Las legislaciones laxas dan lugar al surgimiento de grupos delictivos que, paso a paso, se van adueñando del deporte.