Cayó una red que realizaba apuestas fraudulentas por internet en España utilizando la identidad de terceras personas. Fue detectada gracias al Protocolo de Actuación para Contribuyentes Suplantados (PACS) que puso en marcha el Ministerio de Consumo en 2024. Se investiga el blanqueo de 4,7 millones de euros.

Las apuestas fraudulentas por internet servían para blanquear dinero.
Suplantación de la identidad y apuestas fraudulentas por internet
Salió a la luz el responsable de que 240 contribuyentes recibieran cargos extra en su declaración de la Renta. Se trata de un hombre de origen ucraniano que se ha dado a conocer como Maksym, y que encabezaba una red dedicada a hacer apuestas fraudulentas por internet bajo identidades falsas.
Esas mismas identidades eran las que, posteriormente, recibían la notificación de que Hacienda les cobraba cargos de hasta 7.000 en su declaración anual, por apuestas que no habían hecho. Ante la alerta por la cantidad de casos, el Ministerio de Consumo abrió el Protocolo de Actuación para Contribuyentes Suplantados (PACS) en el 2024.
A través de ese aparato, el Estado pudo hacer un seguimiento de cómo se ejecutaba la suplantación de la identidad en apuestas. A partir de la presión sobre los controles, la red de Maksym comenzó a traer mujeres ucranianas en situación de vulnerabilidad a España. Las utilizaban para abrir cuentas bancarias y mover el dinero.
En uno de los puntos de ayuda estatales para refugiados de Ucrania (CREADE), detectaron que los grupos de mujeres eran conducidas al banco. Permanecían en España unos tres días, lo suficiente para realizar los papeles necesarios, y luego eran devueltas a Ucrania, generalmente a zonas afectadas por el conflicto bélico.
Esta situación hizo que el área de migración y el área de apuestas ilegales estuvieran estudiando el mismo caso. Con ayuda de Interpol y Europol, las fuerzas de seguridad españolas verificaron que la organización había comprado varias propiedades tanto en el país como en Tailandia, escrituradas a nombre de terceros.
Además de Maksym, otros 10 ciudadanos ucranianos y un ruso fueron detenidos. A las acusaciones de blanqueo de capitales y asociación ilícita, se les podría sumar la de trata de personas, e incluso hay sospechas de narcotráfico, que sería el motor financiero de la red.
Cómo funcionaba el grupo de Maksym: apuestas, blanqueo y fraude
Maksym, también apodado “El Maestro”, vivía en España con su familia desde 2018. Tenía su residencia en Valencia. Según las fuentes de información oficial, llevaba un estilo de vida holgado, pero con la intención de no llamar la atención.
Para construir su organización, fue reclutando personas de su círculo íntimo en Ucrania, generalmente familiares. Entre ellas, había dos mujeres mayores que se encargaban de tareas de mantenimiento y de eliminación de pruebas.
Si bien los suplantados que se registraron en Hacienda son 240, la cantidad de identidades falsas utilizadas por la red podría ascender a más de 5.000. Entre los objetos incautados se incluyeron 88 teléfonos móviles y 20 ordenadores, que se utilizaban para verificar cuentas con nombres de terceros en casas de apuestas.
Para colocar los pronósticos deportivos, el grupo utilizaba bots automatizados. Esto quiere decir que podían realizar unas 500 apuestas en simultáneo, orientándose siempre a las probabilidades más altas. De esta forma, con pequeñas cantidades de dinero, se multiplicaba el flujo en circulación.
Lo que revela la investigación del gobierno es que el objetivo principal del grupo no era ganar dinero con las apuestas fraudulentas por internet, sino mover grandes cantidades para blanquearlas. Para ello se utilizaban cuentas en el extranjero y criptomonedas. El líder habría cobrado un 3,5% de los volúmenes transferidos.
Es una de las pistas que apunta a una financiación mayor del grupo, en coordinación con agentes en Ucrania y Rusia, desde donde se recibían fondos en efectivo. Las pesquisas continúan siguiendo cabos, que conducen a países como Eslovenia, México y Brasil. Un auténtico entramado internacional.