La Policía Nacional arrestó a 21 personas por blanquear dinero para la Banca de Dubái. Se trata de un narcobanco con criptomonedas y transacciones bancarias ilegales. Entre los detenidos hay importantes líderes del narcotráfico internacional. La investigación comenzó en 2021 cuando se encontraron 3,6 toneladas de cocaína en el buque “Nehir” cerca de Asturias.

La organización operaba un narcobanco con criptomonedas y dinero en efectivo.
Golpe de la Policía Nacional al narcotráfico organizado
A comienzos del mes de septiembre se hizo público un fuerte operativo de la Policía Nacional contra un famoso narcobanco con criptomonedas, conocido como la Banca de Dubái. El golpe se perpetró el día 22 de julio, y desencadenó el arresto de 21 personas, 14 de ellas en España y 7 en otros países.
El procedimiento internacional, bautizado como “Operación Drahab”, fue posible gracias a la cooperación con Interpol y Europol: 4 de las detenciones se llevaron a cabo en los Emiratos Árabes Unidos; 1 en Egipto; 1 en Países Bajos; y 1 en Suecia. Dentro de España, participaron la Unidad Central de lucha contra la Droga y el Crimen Organizado (UDYCO), la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), y la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional.
Entre los detenidos hay importantes figuras del narcotráfico, como el británico Perikles David Daremas, el sueco Jonas Falk (conocido como el “Billy el Niño”), y el colombiano Carlos Humberto Arango.
También se ha profundizado la búsqueda del español Alejandro “El Tigre” Salgado, que se considera uno de los principales responsables de la Banca de Dubái. Mediante este dispositivo financiero, los narcotraficantes conseguían dar cuenta de una de las partes más sensibles de su negocio: el blanqueo de dinero.
Para tal fin utilizaban criptomonedas, así como dinero en efectivo y transacciones bancarias desde distintos países, sobre todo desde paraísos fiscales. Las redes de narcotráfico utilizan sociedades off-shore y empresas fantasma para explotar las vetas del circuito financiero.
Las autoridades consiguieron bloquear 20 millones de euros, distribuidos en distintos activos. El blanqueo de dinero con cripto es una de las principales preocupaciones del sector de las finanzas descentralizadas. Si bien es innegable que existen conexiones entre la industria de las criptomonedas y el crimen organizado, también es cierto que las redes de narcotráfico conseguían lavar sus activos por otras vías antes de que se inventaran las cadenas de bloques.
El entramado detrás del narcobanco con criptomonedas
La presencia de Europol e Interpol en la operación da cuenta de la magnitud internacional del caso. El rastro de la Banca de Dubái había comenzado en 2021, cuando se retuvo el buque “Nehir”, que transportaba 3,6 toneladas de cocaína, de las cuales 1,6 resultaron hundidas y el resto, incautadas.
Desde la Policía Nacional han comunicado la estrategia de cortar las redes de financiamiento del narcotráfico, en función de limitar su alcance y ahogar sus capacidades. Esto no se limita a la interceptación de cargamentos, sino que se centra, sobre todo, en la persecución de los líderes de las organizaciones.
Hace dos años, la ONU había advertido que las criptomonedas se estaban volviendo parte central de las redes de narcotráfico. En particular, el organismo mencionó a Tether como la divisa de preferencia por los delincuentes transnacionales. Esta stablecoin está ligada al precio del dólar en razón de 1:1, de manera que no fluctúa como otras divisas. Dentro de su categoría, es el activo más usado del mundo, y está ampliamente aceptada en todos los mercados.
El FBI también ha ido tras el rastro de las criptomonedas en el crimen organizado. Según la autoridad estadounidense, entre 2021 y 2023 los cárteles mexicanos habrían utilizado criptomonedas a través de intermediarios, con el objetivo de blanquear sumas de hasta 52,5 millones de dólares.
En esencia, las finanzas descentralizadas no han presentado grandes novedades en los esquemas de financiamiento del narcotráfico. La diferencia es que ahora el lavado de dinero se realiza de manera mucho más rápida y con menos huellas, por lo que las fuerzas de seguridad están obligadas a desarrollar un rastreo on-chain.