KK Park es uno de los centros de estafas online más conocidos del mundo, en la frontera entre Myanmar y Tailandia. Se especializa en pig butchering y estafas románticas, y también es responsable de páginas clandestinas de juego. Las autoridades militares de Myanmar lo demolieron en 2025, pero nunca se apagó del todo.

Pig butchering es una de las mayores estafas con criptomonedas del mundo.
KK Park: de pig butchering a casinos falsos
Vivimos en una era signada por el fraude digital, y tal vez no haya mejor símbolo de los tiempos que el KK Park. Se trata de una mega instalación ubicada en Myawaddy, Myanmar, justo en la frontera con Tailandia.
Para julio de 2023, se calculaba que había unas 20.000 personas trabajando en el complejo. La gran mayoría son víctimas de trata, provenientes de otros países del sudeste asiático.
En octubre de 2025, la junta militar que gobierna Myanmar ingresó en KK Park y lo demolió. Hubo 2.000 detenidos y se incautaron 30 terminales de Starlink para usar internet satelital. Sin embargo, para muchos el operativo no fue un golpe efectivo al delito organizado, sino que significó una fachada para lidiar con la presión pública.
En efecto, luego de que se demoliera el centro original, surgió un nuevo centro a pocos kilómetros del lugar. Las investigaciones periodísticas revelan que el grupo armado Karen National Union (KNU) juega un papel fundamental en el entramado de KK Park. El KNU tiene control del estado de Kayin, y sus miembros han sido vistos en la central de estafas.
Desde su construcción, a fines de 2019, el parque estuvo anunciado como un predio para el desarrollo tecnológico, con el fin de atraer inversiones chinas. La realidad es que el único desarrollo ha sido el de fraudes como el pig butchering y la estafa romántica. Con el tiempo, también desarrollaron páginas de apuestas clandestinas para aumentar el financiamiento del sistema.
Repercusiones de la ciberdelincuencia organizada
Lejos de ser un problema exclusivo del sudeste asiático, estos centros de ciberestafa tienen fuertes repercusiones en todo el mundo. De hecho, sus campañas pueden estar orientadas a víctimas de cualquier lengua, entre ellas el español, dado que las farsas se ejecutan con inteligencia artificial.
La especialidad de la casa es el pig butchering, es decir, la estafa con criptomonedas basada en la confianza. El funcionamiento es el siguiente: los delincuentes contactan a la víctima por redes de mensajería y ofrecen un esquema de inversión con criptomonedas.
Durante las primeras semanas, se genera un vínculo de confianza, muchas veces marcado por el depósito de supuestas ganancias. Cuando la víctima baja la guardia y se siente a salvo, viene el sablazo letal: un pedido de dinero mayor, que nunca puede ser recuperado.
Desde luego que este esquema puede tomar muchas variantes. Lo central es que alguien desconocido entra en contacto y, directa o indirectamente, ofrece la posibilidad de invertir con criptomonedas. Sin ir más lejos, el Departamento de Justicia de Estados Unidos incautó este año US$61 millones en Tether vinculados a estafas de pig butchering con origen en KK Park.
Otra de las estafas más comunes de esta central es el fraude romántico. Básicamente, los delincuentes construyen un perfil falso en redes sociales, ya sea masculino o femenino, y lo utilizan para enamorar a personas vulnerables.
El enamoramiento digital es la forma de comenzar a hacer pedidos de dinero, alegando supuestas enfermedades, emergencias y congelamientos de fondos. La víctima cree estar hablando con el amor de su vida; la realidad es que detrás hay esclavos digitales encerrados en el KK Park.
Si bien las autoridades de Myanmar dicen haber tomado cartas en el asunto, el negocio de la estafa ya está consolidado como una actividad económica más, al punto de que tiene una participación significativa en el PIB del país. Además, Myanmar se encuentra sumido en una guerra civil desde hace 5 años, lo cual ha encauzado la actividad gubernamental en otras direcciones.