Desde la comercialización masiva de la IA, se ha percibido un incremento notable en los fraudes de identidad, ya sea por suplantación o por creación de identidades sintéticas. Los estafadores utilizan una misma identidad falsa muchas veces para potenciar el alcance de su ataque. Cada vez es más difícil prevenirlo.

El fraude de identidad perjudica tanto a particulares como a empresas.
Sondeando la naturaleza del fraude de identidad
Entre los nuevos problemas ligados al desarrollo de la IA, el fraude de identidad parece ser uno de los más acuciantes. La tecnología se ha puesto al servicio de las estafas de un modo nunca visto. Tanto es así que el 23,3% de los fraudes detectados a nivel global utilizan algún tipo de herramienta sofisticada de IA.
El dato proviene del “Informe de Inteligencia sobre Fraude de Identidad: Tendencias e Insights”, desarrollado por Único México junto con la firma de análisis de mercado Liminal. Uno de los puntos subrayados por la investigación es que la IA ha abaratado el costo de los ataques a la mitad.
El fraude de la identidad se da, en general, de dos maneras distintas: puede representar el robo de la identidad digital de una persona real, o bien la construcción de una identidad sintética. En el primer caso, se utilizan los datos concretos de una persona de carne y hueso, con el objetivo de hackear sus cuentas y obtener datos sensibles.
En el caso de la identidad sintética, lo que ocurre es que los estafadores crean perfiles falsos a partir de algunos datos verdaderos. Por ejemplo, pueden tomar el DNI de una persona real y complementarlo con información ficticia para acceder a créditos o abrir cuentas en bancos.
El fraude de identidad sintética es más difícil de detectar, dado que no implica la suplantación de una persona como tal. No es una estafa orientada tanto contra particulares, sino que se enfoca en agravios contra empresas y, sobre todo, entidades financieras.
En ese sentido, las políticas de KYC (know your customer) parecen no ser suficientes. Este tipo de protocolos implican verificación de identidad online a través de documentos y biometría facial. Con los deepfakes desarrollados mediante IA, la falsificación no es un gran problema.
Más pérdidas por fraude y qué hacer para protegerse
El crecimiento del fraude de identidad no es un mero rumor, sino un hecho comprobado. Las pérdidas por este tipo de engaños podrían crecer hasta un 120% para 2030, con un pico de US$ 55,3 mil millones en pérdidas para las entidades financieras en todo el mundo.
Según el mencionado informe, por delante de los deepfakes están las falsificaciones con una foto real sostenida delante de una cámara, con el 30,6% de los ataques totales, y las capturas de videos tomados de streaming, con el 45,8%.
Sin embargo los deepfakescon IA están ganando lugar en el entorno delictivo, y se espera que en los próximos años puedan desplazar a las otras modalidades de estafa. Hasta el momento no existen regulaciones que limiten el uso de la IA, ni impedimentos para usar software libre en el desarrollo de fraudes.
El CEO de Unico México, Fernando Paulín, señaló que uno de los principales problemas es la velocidad con la que avanza la tecnología, sin ningún tipo de control. De hecho, la identidad sintética constituye un problema por las rápidas reutilizaciones que permite hacer. La agencia detectó que un solo perfil falso fue implementado 949 veces para generar identidades distintas, con las que se atacó a unas 30 empresas.
Lejos de ser casos aislados, estos fraudes representan el modo de operación de redes organizadas. En muchos casos pueden intentar estafas dentro del mismo país, pero en otros casos funcionan desde el extranjero, como el famoso caso del KK Park ubicado en la frontera entre Tailandia y Myanmar, desde donde se gestionan estafas para todo el mundo, en cualquier lengua.
Si bien las identidades sintéticas afectan sobre todo a las empresas, los ciudadanos particulares también pueden verse agraviados. Para evitar cualquier fraude, se recomienda realizar un seguimiento de los datos bancarios de modo continuo, con el fin de contrastar movimientos extraños. También se aconseja estar en guardia frente a posibles ataques de phishing, con los que los estafadores intentan conseguir información sensible.