La publicidad y el entorno del juego online están construidos para hacerle creer al usuario que está de racha y que cualquier día es un día de suerte. Esto no es más que una falacia que se aprovecha de los sesgos cognitivos para formar consumidores cada vez más dependientes.

El juego online alimenta la ilusión de control y el mito del ganador.
La peligrosa construcción del “ganador” en el juego online
Vivimos en una sociedad enfrascada en la búsqueda del éxito. Siempre y cuando por “éxito” se entienda el cumplimiento de ciertos parámetros validados por el mercado, pocas veces realmente provechosos para el individuo o su comunidad. Y la estructura del juego online está estrechamente ligada con eso.
Desde el marketing de la industria se percibe un amplio despliegue de mensajes que relacionan el éxito con ganar en las apuestas online, ya sean predicciones deportivas o juegos de casino. Se trata de mensajes que permean subconscientemente en la sociedad y recrean nociones impostadas sobre cómo es (o debe ser) la vida en general.
La falacia del ganador es una de las principales herramientas. En el juego online se propone que el usuario ya es ganador solo por el hecho de participar en la actividad. Por el contrario, quienes “no se animan” o no quieren, son los perdedores, los que no tienen el coraje de enfrentar la suerte.
Desde luego, esta técnica no hace más que atraer clientes para un negocio. El asunto se vuelve aún más complejo cuando la publicidad del juego online presenta la racionalidad como recurso para ganar apuestas. Es decir: se les propone a los usuarios que se puede atraer un golpe de suerte mediante el correcto uso de la razón.
Esta construcción del ganador es doblemente peligrosa. Por un lado, cada vez que pierde una apuesta, el usuario puede caer en la mortificación por no haber “jugado bien” o no haber tomado la decisión correcta, cuando en realidad perder es parte constitutiva del juego online.
Por el otro lado, las victorias pueden llegar bajo el engañoso velo del “mérito”, como si no dependieran única y exclusivamente del azar, sino que fueran un auténtico hallazgo del jugador.
El aparato industrial nos hace creer que quien acierta un número en la ruleta de la suerte online es un ganador que sabe qué está haciendo. La verdad es que los números en el juego online son de naturaleza completamente aleatoria y los productos están pensados para dejarles rédito a los operadores. Cualquier otra aproximación es ilusión lisa y llana.
Desmitificando el trébol de la suerte
Otra de las premisas del juego online es que la racionalidad pura puede conseguir victorias: siguiendo tal o cual estrategia conseguirás mejores resultados en juegos de azar, o leyendo estadísticas sobre el deporte acertarás en tus apuestas.
Se trata de otra falacia. Los seres humanos, contrariamente a lo que se cree, somos mucho menos racionales que intuitivos y sensibles. Así lo demuestran los estudios recientes en psicología, como el publicado en la Revista Espacios n.º 38 del 2017.
Se trata de un artículo sobre la toma de decisiones, desarrollado por tres psicólogos conductistas, en el que se prueba que el proceso cognitivo no sigue un orden lógico estricto, sino que está determinado por sentimientos, emociones, dudas y creencias.
La misma línea sigue el libro The Enigma of Reason, de Dan Sperber y Hugo Mercier. Allí se explica cómo las decisiones humanas, e incluso nuestras conversaciones, responden mucho menos a la razón que a otras variables, como la percepción que el sujeto tiene de sí en ese momento, su relación con otros, premisas de fondo, conocimientos del mundo…
La suerte, como tal, no existe. Ningún trébol de tres hojas hará ganar ninguna apuesta. La suerte es una noción que el individuo tiene en determinada instancia, y que le hace entablar un vínculo particular con su contexto.
La industria del juego online pareciera estar aprovechándose de ese sesgo de control para vender su mensaje de consumo. No muy distinto, en suma, a lo que hacen otros rubros con su aparato de marketing.