La celebración de San Valentín 2026 se da un contexto particular, en el que el amor y el cuidado se enfocan más en el mismo individuo que en la pareja. El surgimiento de la inteligencia artificial y la hiperconectividad de la sociedad dan menos lugar para el contacto real entre personas.

San Valentín impulsa el consumo romántico con regalos y experiencias en pareja.
San Valentín 2026: contexto y algo de historia
Las parejas de todo el mundo se han acostumbrado cada año a desearse un feliz San Valentín el día 14 de febrero. Sin embargo, pocos saben o recuerdan que se trata de una festividad europea pagana, que la Iglesia Católica reconvirtió en la Alta Edad Media. Ahora es un fenómeno de mercado comparable con la Navidad o el Black Friday.
Originariamente, en la fecha se conmemoraba la Lupercalia en el antiguo Imperio Romano y sus zonas de influencias. Se trataba de una fiesta que ponía en el centro la fertilidad. Un punto que resuena con la actual celebración de San Valentín.
En el año 496 la Iglesia recobró esa tradición, mezclándola con la historia de un sacerdote llamado Valentín, quien pasó a ser canonizado. Según las referencias, casi legendarias y sin documentar, por cierto, este sacerdote se negó a cumplir las órdenes del emperador Claudio II de no casar a los jóvenes soldados.
Según la perspectiva militarista de la época, los guerreros seguían una mejor carrera si prescindían del matrimonio. Valentín continuó realizando el sacramento en secreto, hasta que los emisarios del emperador lo descubrieron. Fue ejecutado un 14 de febrero.
En la Baja Edad Media esta celebración se popularizó mucho más. Tanto es así que su registro figura en Los cuentos de Canterbury, del autor inglés Geoffrey Chaucer, una obra cercana al año 1400.
San Valentín 2026: entre la hipercomercialización y la lluvia de estafas
La tradición ha seguido vigente desde entonces, sobre todo a partir del siglo XIX, cuando el romanticismo entró de lleno en el sentimiento de las clases populares europeas. Con el advenimiento del siglo XX, el amor romántico se transformó en el producto más demandado y más ofrecido.
Algo que podemos ver de manera tangible en la mítica canción de The Beatles, que más que una composición musical recuerda una campaña de marketing con tono de coaching ontológico: “All you need is love”.
Llegado al siglo XXI, en el día de San Valentín 2026 lo que más precisa, bajo la forma de mercado, es vender, vender y seguir vendiendo. Y no faltan compradores. Solo en Estados Unidos, el año pasado las ventas por el 14 de febrero superaron los 27,5 mil millones de dólares, según la National Retail Federation (NRF).
En consonancia con esta alza, se da otro proceso: el aumento de las estafas en compras digitales. Desde phishing super dirigido hasta falsas campañas en redes sociales, hay de todo para quitarles el dinero a los enamorados y arruinar su regalo.
Un ejemplo es lo que se vio en Colombia durante septiembre, cuando se festeja el Mes del Amor y la Amistad. Las autoridades tuvieron que abrir nuevos canales de denuncia porque no dieron abasto con la oleada de ciberestafas. Una constante que se acentúa año a año en todo el mundo.
Todo listo para pasar San Valentín 2026 en soledad y consumiendo
Resulta muy curioso que este furor de mercado por San Valentín 2026 se dé en un contexto de marcada tendencia individualista en todo el mundo. Y aún hay más: las relaciones amorosas, en general, no están vistas como una determinación vital, tal como era en gran parte del siglo XX, sino como aventuras del individuo en su carrera personal.
Esta crisis en la socialización tiene, para algunos especialistas, su punto de inflexión en el año 2010, cuando salió la cámara de selfie en los teléfonos móviles. Hoy en día, con la inteligencia artificial, el mercado propone prescindir incluso de otro ser humano en las relaciones de pareja.
No nos sorprendamos, entonces, cuando el 14 de febrero encontremos pruebas de que muchas personas le han hecho regalos a su pareja de IA. Esa nueva versión del egotismo que dibuja un otro ficticio allí donde solo hay más de uno mismo.
Otro dato significativo es la cantidad de productos orientados a un solo usuario que se venden relacionados con esta fecha. Por ejemplo, los juegos de San Valentín para casino online, claramente diseñados para que participe una sola persona. ¿Qué tipo de amor se celebra al poner dinero en una slot online, por muchos corazones que tenga en su diseño?