Se dio a la fuga la mujer conocida con el apodo de Anita la Fantástica. Su estafa consistía en vender viajes para ver el MotoGP que luego no se realizaban. La justicia le demanda un fraude de 730.000 euros. La Fiscalía pide nueve años de prisión por los hechos cometidos.

Anita la Fantástica: la estafa de los viajes para MotoGP que nunca se realizaban.
Cómo funcionaba la estafa de Anita la Fantástica
Anna María Vicente Oset es el nombre verdadero de quien se ha hecho famosa como Anita la Fantástica. En la actualidad está en busca y captura a pedido de la Audiencia Provincial de Madrid, luego de que no se presentara a declarar en el juicio en su contra.
Se trata de una causa en la que se le imputa un fraude por 730.000 euros por vender viajes falsos para ver las carreras de MotoGP. Su modo de operación consistía en prometer un seguro por el doble del pago. Es decir, si el viaje se cancelaba, los clientes recibirían el doble de lo que habían pagado.
Por supuesto que las devoluciones nunca se realizaban. Una de las víctimas llegó a perder más de 400.000 euros por distintas estafas en viajes para el MotoGP. Anita la Fantástica siempre redoblaba la oferta con nuevas excusas y promociones aumentadas. Igual que los adalides de esquemas Ponzi y estafas piramidales.
La empresaria creaba su imagen de éxito asistiendo a las principales ferias de turismo del país y haciendo alardes de sus contactos en las altas esferas de los negocios. Las investigaciones posteriores determinaron que estas conexiones no eran verdaderas, sino una mera instrumentalización del aparato de marketing para vender viajes.
Las víctimas señalan que Anita la Fantástica desarrollaba su negocio con una actitud confiada y demostrando familiaridad con los clientes. Su modo de llevar adelante la estafa era tan sutil que los damnificados no la denunciaban hasta que se hacía evidente que no devolvería el dinero.
De esta manera ha acumulado cientos de denuncias en todo el país por el fraude de los viajes deportivos. Ahora mismo las autoridades están rastreando pueblos del País Vasco en su busca. Podría enfrentar hasta 9 años de prisión.
Un prontuario oscuro previo a los viajes falsos para MotoGP
Quien observara la hoja de vida de Anita la Fantástica difícilmente podría confiar en sus promesas. Es que, antes de saltar a la fama por estos episodios de estafas, la mujer ya había estado involucrada en asuntos enrevesados.
El primer punto llamativo es su paso por una fábrica ubicada en del Vallés, Cataluña, donde Anita trabajó entre 1992 y 2004. En el lugar la recuerdan como una persona extrovertida y conversadora, pero sobre todo por el motivo de su expulsión: nada menos que el desvío de 257.645 euros cuando se dedicaba a la contabilidad.
Esa fue la primera condena de Anita la Fantástica por estafa. A pesar de que se le ordenaron 9 meses de prisión, se salvó de la cárcel por acumular varias condiciones: no tenía antecedentes judiciales, la pena era inferior a 2 años y la condena era susceptible de ser suspendida bajo promesa de no delinquir.
Una promesa que no fue cumplida en absoluto, ya que en 2011 la mujer abrió su primera empresa de viajes, la cual usó, como era de esperarse, para encauzar sus negocios turbios. Con esa plataforma, aprendió a vender viajes a destinos exóticos, promocionados a precios mucho más bajos que en la competencia, que nunca se concretaban.
Luego de que se acumularan 116 denuncias por este caso, Anita la Fantástica fue finalmente condenada a prisión. Estuvo tras las rejas 16 meses en el País Vasco. Cuando fue liberada, se contactó con las personas a las que había defraudado para ofrecerles excusas, con el pretexto de que se había ausentado por estar atravesando una enfermedad severa.
A continuación llevaría adelante su nuevo proyecto de viajes falsos para MotoGP, con la ayuda de un nuevo participante, quien ampliaría el mercado por Galicia. ¿Habrá sido esta la última aventura de Anita la Estafadora, o volverá a la carga bajo nuevos formatos?