La Policía Nacional apresó a los responsables de una banda que realizaba distintos tipos de estafas informáticas en España, desde fraudes bancarios hasta la venta de falsas entradas para eventos. Hay 44 personas detenidas. Se estima que la organización habría estafado a 146 víctimas, con un beneficio superior a los 430.000 euros.

Las estafas informáticas en España son una preocupación cotidiana para la ciudadanía.
Apresados por estafa y blanqueo con criptomonedas
La Policía Nacional desarticuló el mes pasado una organización delictiva dedicada a todo tipo de estafas informáticas en España. Así lo comunicó el Ministerio del Interior en su página web, indicando que 44 personas fueron detenidas.
La agrupación funcionaba como una entidad estable, jerarquizada y con un orden interno. Los responsables están imputados por estafa, blanqueo con criptomonedas y organización ilícita. La actividad de esta banda habría afectado a unas 146 personas.
Las estimaciones de las fuerzas de seguridad señalan que el grupo habría realizado estafas por más de 430.000 euros. En los allanamientos, que se llevaron a cabo en Tarragona, Barcelona, Almería, Cádiz, Málaga y Ciudad Real, se incautaron 3.400 euros en efectivo, 54.000 euros en criptomonedas, 43 tarjetas SIM, 57 tarjetas bancarias, 24 teléfonos móviles, 4 ordenadores, 5 memorias USB y numerosos aparatos electrónicos. A eso se le suman armas como una catana y un bastón extensible, así como 773 gramos de hachís.
La investigación comenzó en mayo de 2024, a partir de una denuncia por estafa con criptomonedas. En esa oportunidad, el denunciante había perdido 0,5 BTC a través de un engaño informático.
Lo que parecían hechos aislados, en realidad formaba parte de una misma central de operaciones. La organización contaba con especialistas en desarrollar páginas web falsas y con un sistema de reventa de productos falsos de alta gama.
También tenían a disposición un gran número de mulas bancarias, es decir, los encargados de abrir las cuentas que luego serán utilizadas en las estafas. Estas personas suelen actuar bajo amenaza de los delincuentes, y en muchos casos se trata de gente en situación de vulnerabilidad extrema.
Una vez que el grupo estafaba a una víctima, pasaba los fondos a billeteras de criptomonedas, con la intención de dificultar su rastreo. Las finanzas descentralizadas son la herramienta preferida del delito internacional para ocultar el rastro del dinero.
Fraude bancario, estafa de falsos alquileres y mucho más
La especialidad del grupo pareciera haber sido la estafa bancaria. Es decir, se comunicaban por teléfono con clientes de bancos, haciéndose pasar por operarios, con el objetivo de extraer información sensible. Esta técnica se conoce como vishing, e implica la suplantación de la identidad de alguna entidad oficial por teléfono.
También habrían utilizado el envío de SMS falsos para confundir a las víctimas. Ese es un ejemplo de smishing, y en los mensajes se suele incluir un link a un supuesto sitio oficial. Cuando se pincha allí, se accede a una plataforma que puede lucir muy parecida a la de la institución real, con la salvedad de algunos detalles, como por ejemplo una URL distinta. Toda la información que se introduzca allí queda en manos de los estafadores.
Pero el fraude bancario no era el único rubro de la organización. También se dedicaban a la estafa de falsos alquileres. Esto consiste en la publicación de un piso disponible para ser ocupado; cuando los interesados piden información, los delincuentes solicitan el pago de una seña para poder mostrar el inmueble. Claro está, cuando se efectúa la transacción, los estafadores dejan de responder.
Otra de las áreas consistía en la venta de falsas entradas para eventos. Este es un fenómeno que, con la digitalización de los boletos, resulta cada vez más difícil de controlar.
Las autoridades recuerdan a la ciudadanía que ni los bancos ni ninguna otra institución pedirá jamás datos sensibles por llamada telefónica o por mensaje de texto. Asimismo, se desaconseja pinchar en enlaces no solicitados. En cuanto a las compras de productos o la contratación de servicios, se deben hacer siempre por los canales habilitados, nunca mediante intermediarios desconocidos.