Las comunidades autónomas de Murcia, Aragón, Cataluña y Galicia establecieron protocolos especiales para prevenir el fraude en Selectividad. Esto implica el rastreo de redes y frecuencias. Además, los alumnos tienen prohibido el uso de cualquier tipo de dispositivo tecnológico, incluyendo relojes, gafas y bolígrafos inteligentes.

Temor por el fraude en Selectividad mediante el uso de inteligencia artificial.
Las medidas para prevenir el fraude en Selectividad
La posibilidad de que los alumnos se copiaran en exámenes siempre existió. Lo que ha cambiado ahora es que las trampas se pueden realizar con tecnología refinada, que está al alcance de la mano de muchas más personas. Por eso es que cuatro comunidades autónomas de España han tomado medidas excepcionales para evitar el fraude en Selectividad este año.
En el caso de la Universidad de Murcia, el año pasado hubo pruebas piloto de este tipo de controles. Tras esa experiencia exitosa, este año seguirán con la implementación del protocolo para evitar que los alumnos se copien durante las pruebas de acceso a la universidad (PAU) de este verano.
En Galicia los controles se aplican desde el año 2019, por lo que las casas de estudios tienen experiencia en el tema. Sin embargo, en estos años las tecnologías se han afinado significativamente, por lo que cada centro de examinación deberá tomar recaudos extra.
Desde la Generalitat de Cataluña indicaron que las universidades podrán realizar controles aleatorios para garantizar la transparencia en el proceso. Esto implica que todos los dispositivos deben estar apagados y guardados, fuera del alcance del alumno durante el desarrollo del examen.
En otras universidades también se sumaron más controles, sin llegar al blindado total de los casos anteriores. Entre ellas, la Universidad de Zaragoza, que pondrá detectores de radiofrecuencia por primera vez. La comunidad autónoma de Baleares también está evaluando medidas para prevenir el fraude en Selectividad este año.
En Cantabria y Asturias también ha habido ecos de estas políticas, y se incorporarán más protocolos de seguridad en los exámenes universitarios. Quedará ver si esta oleada de medidas antifraude en Selectividad consigue adelantarse a los avances tecnológicos y a la creatividad de quienes buscan aprobar con trampa.
Escándalo por fraude en una prestigiosa universidad colombiana
El blindaje en universidades españolas llega luego de un hecho escandaloso en una famosa casa de estudios colombiana. Se trata de la facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, la más importante del país en esa rama.
Las autoridades detectaron que 42 concursantes estaban utilizando inteligencia artificial en los exámenes de admisión a las especialidades médicas. El intento de engaño resulta particularmente llamativo, ya que no se trata de estudiantes que buscan acceder a la universidad, sino de médicos en ejercicio que desean especializarse.
Además, no se trató de fraudes aislados, sino que se detectó una verdadera red clandestina en funcionamiento, con asesores externos y un modo de operación claramente diseñado. Los postulantes utilizaban dispositivos ocultos, como micrófonos inalámbricos o gafas inteligentes, con los que enviaban las señales al exterior.
Así es que, fuera del recinto, había expertos contratados para resolver las preguntas. Las respuestas llegaban mediante micrófonos conectados a Bluetooth. El propio decano de la facultad de Medicina, Pablo Patiño, confirmó que la red utilizaba médicos con experiencia para llevar a cabo la trampa.
Cuando los docentes notaron las irregularidades, la universidad puso en marcha un protocolo de inspección reforzado. Con ello, salieron a la luz todos los dispositivos que estaban ocultos en las salas de examinación.
Las especializaciones en la Universidad de Antioquia son particularmente competitivas por tratarse de una casa de estudios pública y de excelencia. Los centros de educación privados de Colombia cobran matrículas y cuotas sumamente elevadas, que no suelen estar al alcance del común de la población.
Los médicos descubiertos en flagrancia no podrán presentarse a los exámenes durante los próximos 10 semestres. Además, las autoridades podrían escalar el caso mediante la vía judicial. De cualquier manera, queda expuesta la existencia de una organización dedicada a este tipo de fraudes, cuyos responsables aún no se han dado a conocer.