Un operador de teleprompter de la Casa Blanca fue despedido luego de que se descubriera que había realizado apuestas con información privilegiada en Kalshi. La propia plataforma de predicciones se percató de lo que sucedía, al investigar las ganancias extraordinarias. El acusado podría ser obligado a devolver el dinero.

Las apuestas con información privilegiada son un riesgo muy tangible.
Operador de Trump usaba información privilegiada en apuestas
Los mercados de predicción siguen dando qué hablar en Estados Unidos, en medio de una situación legal tirante. En julio se descubrió que un operador de teleprompter de la Casa Blanca estaba realizando apuestas con información privilegiada sobre los discursos de Trump.
El hecho fue revelado por el propio mercado de predicciones, Kalshi, que detectó ganancias fuera de lo común y comenzó a rastrear la cuenta, hasta concluir que se trataba de Gabriel Pérez, quien trabajaba con el equipo de Trump desde el año 2016. Luego de que se conocieran los hechos, el acusado perdió su trabajo, por el que cobraba 175.000 dólares al año.
En Kalshi, Pérez había apostado por las palabras que usaría Trump en sus discursos. De esa manera, consiguió ganar alrededor de 100.000 dólares. La plataforma notificó sobre el caso a la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), entidad que, por el momento, certifica a los mercados de predicción en EE.UU.
Kalshi tiene políticas muy estrictas para prevenir las apuestas con información privilegiada. Por un lado, porque así corresponde según la normativa de la CFTC. Pero también por una cuestión de defensa de sus propios intereses, ya que la empresa pierde dinero cuando alguien obtiene ganancias extraordinarias por anticiparse a los resultados.
La respuesta de la Casa Blanca al escándalo de las apuestas
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, comunicó que el gobierno cuenta con políticas internas muy tajantes en relación con el uso de la información privilegiada para apuestas. También dejó entrever que el propio presidente ve el caso como una mancha para su equipo técnico.
Los mercados de predicción han puesto los discursos políticos en un lugar donde antes no estaban. Ahora hay usuarios queriendo ganar dinero por los aciertos de palabras o medidas concretas.
A pesar de las declaraciones, la administración de Trump se ha mostrado muy favorable a los mercados predictivos. Tanto es así que, desde que comenzó su segunda gestión, Kalshi y Polymarket han ganado mucha más centralidad en la sociedad y en la discusión pública.
Desde la CFTC, que tiene incumbencia federal, se han emitido permisos para que las empresas operen en todo el territorio nacional. Sin embargo, como el juego es un tema que atañe a los estados, cada gobernación ha establecido sus propias restricciones, que invariablemente entran en conflicto con la habilitación de la CFTC.
Aun más: el propio hijo del presidente, Donald Trump Jr., es una persona estrechamente vinculada con este negocio. Su rol como inversor de Polymarket es conocido, al igual que su puesto como asesor estratégico de Kalshi.
El complejo escenario de la información privilegiada en apuestas
El caso del teleprompter presidencial no es el único en despertar sospechas. En el mes de abril fue arrestado el sargento Gannon Ken Van Dyke, de las fuerzas especiales, por utilizar su información privilegiada en apuestas sobre la captura de Nicolás Maduro. El soldado había formado parte de las operaciones militares de enero en Caracas.
Su maniobra fue descubierta porque ganó 400.000 dólares en Polymarket, con una predicción colocada horas antes de los sucesos decisivos. Tanto el Departamento de Justicia como la CFTC han solicitado que, de acabar resultando culpable, el acusado le devuelva el dinero al mercado de predicciones.
Pero no todos los casos fueron revelados con el nombre y el apellido del responsable. Anteriormente, ya había habido movimientos sospechosos en torno al precio del petróleo, cuando un grupo de usuarios anónimos apostó más de 500 millones de dólares en el mercado. Esto se dio algunos minutos antes de que Trump anunciara un cese al fuego en Irán.